SOLO PEQUEÑAS NOTAS
Mi vida escrita son muchas vidas, la real es sólo una, pero las escritas se amontonan, son como brotes que uno va podando, y al final, sólo dejas aquel que crees que va a salir mejor. A veces la realidad, con mal tiempo, con una helada, petrifica la yema para siempre, otras, un exceso de sol, de radiación, la quema. La mayoría de las veces me quedo con las ganas, en realidad la sensación, de dejar todos los brotes a su libre albedrío, que crezca el mejor, el más adaptado. Que como en la vida, al final quede algo de fruto
En las distancias largas imperan los cánones, pero en las cortas, ay, impera la piel, los recuerdos, el deseo y el cariño, para una mano que acaricia, sólo existe la epidermis y lo que la hace estremecerse, sentir, es aquello cuya existencia percibe que late más profundo.
No hay norte ni sur, en los ejes que hay que construir en los recuerdos para unir lugares a sentimientos, pero no es difícil ir llevando con el dedo, en la imaginación un camino. Pensar en donde estuvimos sin mirar alrededor y quedarse allí, a mi por lo menos, me hace irreal la existencia que trato de fabricar todos los días. Pero estuvo bien mientras duró el revindicar como único nacionalismo, el de los lugares que te hacen sentir.
Dicen que las gentes del desierto se orientan por el olor de la tierra, escarban, la huelen, y ese aroma les dice en qué lugar se encuentran, y hacia lugar se ha de ir. Una constelación de esencias oculta bajo la superficie de un mar de arena que son norte y sur tanto de día como en la noche. Lo escucho entre trompicones y saltos dentro de un Land Rover Santana que discurre por un camino labrado por inundaciones, viento y salitre. Solo se ven camellos muertos y cuervos a lo lejos. Se murieron de hambre, de hambre extrema arrastrada de días, quizás de meses.
Con el tiempo (mas bien sería mejor decir con la edad) creo y más bien siento, que el enamoramiento se hace poco a poco, se crea. Que no es ese chupinazo que todo el mundo intenta describir y que tan idealizado va rodando por el mundo. Creo en el enamoramiento que se hace despacito, de pequeñas cosas, que sientes que crece y sin querer ha pegado un estirón. Y cada día pienso mas que el otro es falso. No es una mentira porque me he pasado media vida sintiéndolo, y cuando, en cada momento me creía que lo tenía todo, me he perdido muchas cosas. Porque era ese pequeño enamoramiento, el que intento describiros el que andaba necesitando.







nora (una japonesa en Japón) dijo
"Creo en el enamoramiento que se hace despacito, de pequeñas cosas ..."
Yo también pienso igual :)
Cuánto tiempo sin actualizar. Me alegro que estés bien.
Un cordial saludo.
26 Julio 2009 | 03:39 AM