
Lo decía Hermann Broch es "Navegar en una marea pesada de tiempos, avanzando y retrocediendo, cuya resaca da siempre en la costa del corazón". Si, la guerra contra uno mismo es la peor de todas las guerras, la que sientes no poder vencer, la más difícil. Y si has convertido tu oficio en dirigir tantas vidas, parece un hecho inevitable hacer lo propio con la tuya, darle forma hasta cerrar un círculo inexorable, encontrar la pieza que de sentido al conjunto. Todo se complica si tenemos que añadir la coherencia entre lo creado y lo vivido.
Orson Welles, al final de su vida se negó a cerrar ese círculo, hizo suyo aquello a lo que Walter Bejamin se refirió cuando hablaba del ocaso de la narración: "Narrar historias siempre ha sido el arte de seguir contándolas y ese arte se pierde si ya no hay capacidad de retenerlas". Después de todas estas batallas que os he narrado: contra la capacidad de aceptación de las masas, contra la industria, contra el poderoso...El director eludió la guerra contra sí mismo y contra su creación dejando un puñado de obras inacabadas, en perpetua creación, un work in progress que dejaría para siempre la culminación y la interpretación para aquellos que mejor supieran captar su intención, que pudieran continuarla. Vida, creación e inspiración estuvieron ligados en Welles hasta final de sus días.
Al otro lado del viento (The other side of the wind) rodada a intervalos entre 1971 y 1976 quizás sea la más significativas de estas peliculas inacabadas. Se inicia con el descubrimiento del cadáver del cineasta Jake Hannaford en una autopista de Los Angeles, y retrocede hasta el último día de su vida en una fiesta de cumpleaños en su rancho, a la que asiste un bestiario de personajes con los que Welles arreglaría cuentas pendientes. La voz del fantasma de Hannaford explica que murió en un accidente aquella misma noche.
Según los pocos datos que Welles dió en vida, esta película había sido concebida para ser totalmente diferente a todo lo que se había rodado anteriormente. Se trataría de cine dentro del cine, dos películas que se desarrollan en paralelo y a veces simultáneamente. La primera cuenta las últimas horas de vida de Hannaford (interpretado por John Huston), sería un documental elaborado por una mezcla de imágenes sacadas de un reportaje de televisión y la crónica de un cinéfilo. Es el documental de un fracaso. La ocasión para que se rueden estas imágenes, la proporciona la ya citada fiesta de cumpleaños que una amiga le ofrece al director, con la esperanza de que los nuevos cineastas lo conocieran, pero el evento es un fiasco. La segunda película se mezclaría con el documental, sería una verdadera película, la última que realizó Hannaford, una especie de porno experimental protagonizado por un joven actor por el que se siente vagamente atraido el director, que también siente deseos por su guionista. Todo está concebido como líneas de cajas chinas contenidas unas dentro de otras: la película se está proyectando mientras se realiza el documental, pero a su vez, es una alegoría de la vida de Hannaford, ya que tras una serie de aventuras, los protagonistas se instalan en lo que antaño fuera un estudio de cine, un mundo extraño y real en donde las ilusiones se transforman en nada, en puro sueño. Quizás el propio Hannaford lo es.
¿Existió de verdad Jake Hannaford?.Todo lo rodado no deja claro nada. El propio personaje salta, como un fantasma, entre la realidad y la ficción, saliendo de un submundo de fantasía, que es la propia vida del director (cineasta acabado, vagabundo, amante de España,...) y se convirte en un personaje real. Pero Welles como si fuera consciente de la maldición que pesaba sobre sí mismo, aparentemente siempre manifestó alejarlo de su mundo. Los periodistas del documental intentan una y otra vez arrancar su máscara y así desentrañar el misterio de la naturaleza de su muerte, pero mientras su vida se disperse en ese mar de dudas que para él fabricó el director, nunca sabremos realmente quien es Hannaford.
Todo este entramado esta formado por imágenes en blanco y negro o en color, rodadas por falsos equipos de cine, imágenes de porno explicito protagonizadas por Oja Kodar la última compañera sentimental de Welles, trozos rodados por el director a los largo de los años....En fin, un collage de imágenes enloquecido al que nadie ha conseguido, ni creo que consiga jamás meterle mano. Nadie ha averiguado exactamente qué quería Welles. Es cierto que en vida manifestó cuales eran sus intenciones, cual era el argumento del film, de hecho le dijo a su amigo Peter Bogdanovich, que si llegaba a morir, se ocupara del montaje, pero la película continúa inacabada. Además de por todo lo explicado anteriormente, embrollos jurídicos han convertido esta cinta en un film maldito. A lo largo de su ininterrumpida realización, intervinieron productores franceses, iraníes y españoles, hoy en día es un película invisible y con los negativos precintados y depositada en una caja fuerte de Paris, sometida a disputas entre los herederos de Welles y los distintos productores. En el mundo del cine a esta película fantasma se le conoce con el nombre de Ciudadano Hannaford.
Dicen que en cierta ocasión en la vida de Welles, persona, creador y personaje coincidieron en el mismo lugar físico. Hacía poco que se había estrenado ciudadano Kane y durante la promoción de la película el director estaba alojado en un hotel de lujo. Al tomar un ascensor un día, se se sorprendió al coincidir con William Randolph Hearst. Durante unos minutos interminables, se hizo el silencio, se abrieron las puertas y Welles no pudo evitar dirigirse al magnate. “¿Sabe usted porque nunca será Kane?". Ante la callada como respuesta, fue Welles quien se contestó: "Porque si lo fuera, me habría hablado”.
Hasta el final de sus días Orson Welles, luchó contra si mismo, contra todas las máscaras, envió a aquellos periodistas a fiesta de Hannaford para que trataran de arrancar la del personaje y quizás también la suya. Pero acaso, como dijo el propio Welles y trató de demostrar con su vida y con su obra, no existe mas realidad que la del ser humano como artista y como fabricante de máscaras.
servido por davichof
13 comentarios
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flor_deloto dijo
Una vez más me voy de aquí con la sensación de no saber nada de cine. Menos mal que tú siempre me ayudas a combatir mi ignorancia.
Un abrazote, y un beso.
21 Marzo 2008 | 04:09 PM