¿GAG?
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Todavía no he encontrado el libro que me defina bien, que me aclare vamos, que es un Gag, que si, que puede ser "esa ganzúa excéntrica que abre la puerta del mundo en que la lógica ha desaparecido" o "una confusión entre causa y efecto" ,en fin, "el futuro lógico de la metáfora", que si, que eso puede ser un Gag, pero...Más técnicos si cabe, los franceses, siempre tan del dardo en la palabra lo definen como "un efecto, imaginado frecuentemente por el especialista el cual, hábilmente colocado en la continuidad de la película debe desatar la risa del espectador". ¿Cómo definiríais vosotros esas pequeñas cosas de la vida?¿Ese límite difuso, que convierte la cotidianidad de nuestra existencia, en un hecho destornillante?. A mi sinceramente me gusta pensar que en mi vida hay unos cuantos (bastantes) gags, y aunque no sepa ni que carajo es, le dan un poquito de color. Es curioso, pero con lo que se lleva hablado de cine en este blog, lo poco que he utilizado la imágen. Como he hecho arriba puedo poner un monton de definiciones, pero si dejo esto ¿A que se entiende mejor que un gag?. Hay cosas que debemos sentir, que sólo la intuición nos dice que pueden ser...
Chaplin nunca llegó a poner esta secuencia en Luces de la ciudad (City lights, 1931), porque consideró que era demasiado larga. Es un canto a la improvisación, aunque quizás no del todo...Hace casi unos 30 años se descubrió en los viejos almacenes de Hollywood, un montón de rollos que Chaplin había rechazado, en muchas ocasiones utilizaba película para escenas que únicamente estaban esbozadas, o cuando realizaba ensayos. Confiaba en su intuición, en sus recursos, esos que siempre la salvaron en la vida y en el arte. El destino de aquellas rollos rechazados hubiera sido el fuego, pero el azar quiso que algunos sobrevivieran y entre ellos estaba esta secuencia.
Cuando leí la biografía de Chaplin me decepcionó un poco, tan grande era su creación, que pensé que su lectura me iba a desvelar, aunque fuera en parte, los entresijos de su genialidad. La invención misma de Charlot es un misterio, que ni siquiera la persona que lo sostuvo lo pudo explicar. Por supuesto está la leyenda, aquél día Chaplin se fue a uno de los muchos barracones que abundaban en los estudios para elegir el vestuario. En sus memorias cuenta que no se tomó más de un cuarto de hora o veinte minutos en crear a Charlot. Pero eso no es cierto. El personaje tuvo que formarse a lo largo de muchas y muchas películas, luchando con las adversidades, saliendo siempre de un ambiente hostil de una forma como sólo este personaje supo hacerlo. Las penurias y adversidades que pasó Chaplin le fueron muy útiles a Charlot para ver la vida de frente y éste le aportó las soluciones de cómo salir de los problemas para que la vida no fuera un drama sino todo lo contrario.
Esta secuencia es de las más divertidas (para mí la que más) de la historia del cine y explica todo lo que he dicho. Es una demostración de que Chaplin no tenía reglas para crear. Si la anterior escena es pura improvisación, esta es un engranaje perfecto, comicidad en estado puro, un ejercicio de coodinación y humor.
En fin, para terminar os dejo la primera vez que Chaplin habló, lo hizo en Tiempos modernos (Modern times, 1936). Un relagalillo para esta jornada de reflexión (para mí siempre lo es después de votar, y lo peor es que la reflexión me dura hasta las siguiente votación y así...).

