LA NUVELLE VAGUE: ANDRÉ BAZIN
Un día iba tan contento a leer un libro que sobre Preston Sturges había escrito un tal Jesús Alonso y me encuentro con esto en la primera página: “El título del libro ´Preston Sturges’ ,así entrecomillado, presupone volver a la noción de autoría, tal y como la formula Bazin en los cincuenta. Esto es, la reducción del proceso analítico a la selección del factor personal como un criterio de referencia, postulando de esta guisa su pertenencia, incluso su progreso, desde una obra a la siguiente. Una década después cierta corriente estructuralísta hablaría de autor-estructuralismo, enfatizando la visión del autor como un constructo crítico, más que una persona originaria. No obstante, estructuralismo y postestructuralismo relativizaron la noción de autor como la única fuente que origina y crea el texto”. ¿Vosotros os habéis enterado de algo?. Por más vueltas que le sigo dando, yo tampoco. Un libro que empieza de una manera tan absurda no merecía ser leído, así que lo tiré, y no lo hice por la ventan porque era de una biblioteca pública. Siempre he odiado las jergas, nada, por mucho que su complejidad ayude a resolver un problema, merece la pena si no puede explicar de forma sencilla. Ya los surrealistas se reían de esto poniendo palabras petulantes y doctas con un ritmo adecuado pareciendo así que hablaban de grandes cosas cuando en realidad no decían nada o no tenía sentido lo que contaban. Y ni que decir tiene, que las jeringonzas son en la mayoría de las ocasiones el escudo protector de los ignorantes, y si no ved esa maravillosa película que protagoniza Peter Seller, llamada Bien venido Mister Chance, muy instructiva al respecto. No entiendo como al hablar de un cine tan sencillo (en apariencia), tan natural, tan espontáneo, tan divertido, en definitiva tan accesible al público como el Preston Sturges, se pueden utilizar palabras así de pedantes. Eché un ultimo vistazo al libro leyendo la solapa y por lo que se ve el tal Jesús, que tiene mi edad, está metido en un doctorado sobre historia del cine. Compadezco al pobre tribunal que lo vaya a examinar.
Parte de la culpa que dio lugar a que el cine adquiriera tanta trascendencia y se produjeran montones de enrevesados estudios e interpretaciones soporíferas tremendas y lo que es peor, sería la coartada de películas insufribles, la tuvo el personaje citado por el tal Jesús para justificar su rollo patatero: André Bazín. El padre espiritual e ideológico de

