UNA ARTISTA (MARCELLA)

Allí estaba ella, Marcella, pasando de ti, ladeando la pierna, haciéndote creer que te invitaba a sentarte, pero en realidad sabes que vas a ser un objeto, quizás menos que ese gato, ni siquiera una parte más de esa diagonal, de ese orden inexorable que va de derecha a izquierda y de abajo arriba, si te sientas, que sepas que para Marcella ni siquiera vas a ser un motivo en ese ajuste. No te queda más remedio que mirar desde el punto visual que nos deja el autor, su genialidad no fue adoptarlo, fue encontrarlo, el único posible que la muchacha con su rehuida existencial y visual nos deja.Marcella prefiere cualquier cosa que pongan en la tele que tu sola presencia, sólo que en aquella época no había tele. A principios de 1910, las hermanas adolescentes Marcella y Fränzi, supuestamente hijas de la viuda de un artista de variedades vecina de Kirchner, entran como un torrente dentro del grupo de pintores expresionistas Die Brücke (El Puente) al que pertenece el pintor .Serán sus principales musas, las pintarán desnudas en plena naturaleza y probablemente compartirían el lecho con más de uno de ellos. El retrato según parece corresponde a Marcella, que entonces tenía quince años. Se puede enamorar arrebatadoramente de una expresividad artística, convertir ese amor en una pasión macilenta de la que uno se pasa toda la vida huyendo y de la que sólo se puede escapar dejando de ser, claro que se puede. Kirchner ganó la primera batalla contra sí mismo,cuando tuvo la valentía de convertirse plenamente a la pintura, siendo ya ingeniero diplomado y fundar en 1905 el citado movimiento Die Brücke, pero antes ya había entrado en contacto con la que iba a ser la gran pasión de su vida y cuya confesión representaba la negación misma de su nuevo ser creador: La pintura de Matisse. Marcella asiste aburrida a la lucha de Kirchner con la composición y las superficies cromáticas, la batalla es un drama que lo mancha todo de sangre verde, intensa, clara que cubre incluso las manos y el pelo de la muchacha. Poco sabía Kirchner que aquel fluido era un prólogo,que saltaría del lienzo para adquirir su auténtico color en el retrato de su vida. El estallido de Maltrecho psíquica y físicamente, tras el conflicto se refugiará en una granja cerca de Davos (Suiza), parecía que todo estaba perdido, cuando en 1925 se tropieza con unos originales de un pintor malagueño…
Una artísta(Marcella) de Ernest Ludwing Kirchner esta expuesto en el Museo Brücke de Berlín





Vade retro dijo
Los artistas en general suelen tener grandes conflictos consigo mismos a lo largo de su existencia, quizás guiados por su propia sensibilidad.
Un abrazo Davichof.
11 Marzo 2007 | 12:08 AM