UN OSCAR PARA MARILYN
Con el tiempo he aprendido a tenerle miedo a los deseos. Como tenemos la mala costumbre de no apurar la vida al máximo ,en cada acontecimiento se deja un trozo, un fragmento, que inevitablemente metemos en un espacio dedicado a las esperanzas. Luego resulta que cuando abrimos la caja solo encontramos recortes, tiras andrajosas de nuestra existencia. Llegados a este punto se puede decir que la historia de Marilyn Monroe, aunque traumática y conmovedora no es realmente complicada: La vida de alguien que consiguió ser lo que siempre había querido ser (una estrella de cine mundialmente famosa) para luego descubrir que no sabía qué hacer con su éxito.
A la ceremonia de los Oscar de 1955, Marilyn como en tantas ocasiones a lo largo de su carrera, no asistió, pero estaba bien presente. La prensa había estado publicando durante los meses anteriores algunas fotos de su vida en Nueva York ,centrando su interés sobre todo en las juergas que se pegaba. Ni por asomo se tomaba en serio su asistencia al Actor´s Studio o los intentos de la intérprete por reinventarse en una actriz valorada por su talento. De esa época es la famosa foto en la que aparece Marilyn bailando en el Morocco. Para una mujer que se lo quisiera pasar pipa en aquella época en Nueva York, Truman Capote era la mejor compañía
que se podía tener. De sobra es conocida la enorme complicidad que existe en la amistad entre un homosexual y una mujer: nada de implicaciones sentimentales que lo joden todo, Capote además era un tipo enormemente ingenioso, cínico y no había en aquel momento artista más apreciado dentro de algo similar a una versión neoyorquina de la nobleza ociosa ,podrida de dinero y libertina.
Ese año de 1955 pues, Bob Hope comenzó la ceremonia de los Oscar con el recurso fácil de meterse con Marilyn. Este actor, entrañable para los estadounidenses, ha sido durante muchos años el gracioso oficial de ese país y por desgracia maestro indiscutible de la ceremonia de la entrega de los Oscar, hasta que para más desgracia para todos, unos años después, y tras muchas pruebas, a cual peor, lo sustituyera Billy Crytstal. Bob empezó hablando con Thelma Ritter, actriz veterana, “¿Se ha bajado Truman Capote de la hamaca?” “Si” contestaba la actriz “¿Estaba Marilyn allí?” preguntó Hope de nuevo “Si, acaba de llegar con los hermanos Karamazov”.
Los hermanos Karamazov, es mi asignatura pendiente, empecé ese libro y me enganchó terriblemente, pero no se porque razón lo dejé. Se que no me voy a morir sin leerlo igual que Dostoievki no se murió hasta que lo terminó, lo hizo y descansó en paz. En el está toda su vida: sus obsesiones, el juego, la política, lo cabrón que fue su padre, las mujeres que quiso. Y uno de los mejores personajes femeninos de la literatura: Grushenka. Marilyn soñó toda su vida con interpretarla, deseaba ser una buena actriz para que alguna vez un estudio se lo diera. Y de eso se estaban riendo en la ceremonia de los Oscar. La película de los Hermanos Karmazov se hizo en los años 50, es una película larguísima (como la novela) y siempre he intentado no verla, porque no quiero me joda el libro y por supuesto no la interpretó Marilyn, sino Maria Schell.
Pero en aquel momento se podían reír de Marilyn lo que les diera la gana, porque estaba experimentando lo más parecido que conoció a la seguridad en sí misma: “Estoy empezando a comprenderme. Soy capaz de enfrentarme con mis problemas. Me he dado cuenta que he pasado la mayor parte de mi vida huyendo de mi misma” le dijo a su amigo Pete Martin. Cualquier cosa que dijera el capullo de Bob Hope no podía ser otra cosa mas que cochina envidia ante el contrato que el representante de la actriz Milton Green le había arrancado a los Estudios Fox ese año: Marilyn haría cuatro películas en siete años y cobraría 100.000 dólares por cada una de ellas (incluso hoy es un dineral) más un porcentaje de los beneficios, pero además recibiría una paga semanal de 500 dólares durante los rodajes. Y lo más importante de todo es que tendría derecho de veto total sobre los directores. Ni siquiera actualmente Tom Cruise tiene unas condiciones así. Había creado una productora propia, algo que ahora es normal que hagan todos los actores, a través de cual controlaba su carrera y trataba con los grandes estudios. Irónicamente fue a partir de entonces cuando las cosas empezaron a ir mal. Hasta ese año Marilyn hizo una veintena larga de películas, desde entonces hasta su muerte sólo hizo seis mas. Quizás, para su desgracia,Marilyn ha sido la actriz más cara de la historia.







angelsinalas dijo
Y ni que decir tiene de su coeficiente intelectual que tenía, que sobrepasaba al de Estein, por muy científico que fuese....por lo tanto ella ha sabido muy bien jugar sus cartas, y de tonta no ha tenido ni un pelo.
Besos.
8 Febrero 2007 | 02:31 AM