NEWARK, CICELY, SEATTLE...
Estos días me estoy quitando el mono para cuando llegue (ay, espero que sea apoteósica) 2ª parte de la 6ª Temporada de los Soprano (qué lío, señor). El orangután, porque crece y crece, se está calmando con Anatomía de Grey. Joder y es como si me quitara de la heroína y me metiera el doble de metadona. Me encanta Grey, su anatomía y el conjunto, por ese orden. Mi hermana me regaló la primera temporada y me estoy enganchando estos días (antes sólo había visto algunos episodios desperdigados) a la vez que me bajo la segunda. De tanto ver series americanas estoy ya, no odiando, sino hiperodiando las series españolas. Que no me cuenten rollos de que no es nuestra realidad y gilipoyeces de esas. Cual es nuestro día a día, ¿Los Serrano?. Una serie que es insultante para el genero masculino y por extensión para cualquiera. Vale, los hombres nos merecemos, no esa, si no mil parodias. Joder, pero una serie, donde todos los tíos están medio idiotizados, desde el más joven hasta el más viejo, por dios. Unos guiones, desde el primer capítulo, que es lo grave, tontos, facilones, llenos de tópicos, sin imaginación...
Las series americanas están viviendo su edad de oro, llevan años haciéndolo, y no es cuestión de dinero. La razón es que desde hace tiempo están educando a su público (esa masa que luego por desgracia mayoritariamente vota a Bush)...
En España, Doctor en Alaska fue condenada desde el principio al fracaso. Se empezó a emitir los viernes por la noche, casi a las 12, en la Segunda cadena, esa que todo el mundo ve ,pero que en las shares sólo aparece un 14% de audiencia. En Estados Unidos, la CBS, una de las más fuertes, apostó por una serie inverosimil, con guiones donde se mezclaba la realidad y la fantasía, personajes con una personalidad especial y como supuesto enganche una relación amor/odio (como pocas veces he visto en una serie) entre sus dos protagonistas. Hacía tiempo que ficción americana había apostado por la fantasía, por ponerle las cosas complicadas a los espectadores, en definitiva por hacerlos pensar a la vez que disfrutaban, así a la memoría, me vienen títulos como Twin Peaks o Eire Indiana (esta era tan novedosa y adelantada a su tiempo que no aguantó muchas emisiones). La apuesta fue arriesgada pero salió bien, los programadores colocaron la primera temporada de Doctor en Alaska, compuesta de nueve episodios ,el verano de 1990, un viernes a las 10 de la noche, hora punta. Los espectadores pidieron una segunda temporada, que se emitió en otoño, y la tercera que ya constaba de los 23 capítulos que es la media de cualquier serie norteamericana. El experimento fue un éxito: Doctor en Alaska (Nothern Exposure) se colocó entre los 10 programas más vistos por los estadounidenses. Aquí, sólo lo veíamos 350.000 personas, lo que asombraba a los que estudian los shares, es que movieran la serie al día que la movieran, no se descolgaba ni uno solo de esos enganchados (que eso éramos), algo no muy habitual.
En fin, que decir de Grey a estas alturas...¿Se encontrará con House?. A mi me parece que la Srta. Meredith (Ellen Pompeo) o es muy ingenua o los guionistas se han colado un poco. Porque vamos a ver, cómo puedes ser tan incauta para que después de acostarte con tu jefe, ir a contárselo a la más cabrona y competitiva de tus compañeras (ay, la maravillosa Sandra Oh, de la no menos maravillosa Entre copas). No contenta con eso, después de que ella se pasara todo el día machacándola y restregándoselo por las narices, va y le vuelve a contar que se ha morreado con él en el ascensor. Joder Grey, ni que fuerais tios, que quieres que te felicite y te de unas palmaditas en la espalda. Y es que tiene que ser una buenaza o todavía no ha pillado esa mala uva que poco a poco se te va filtrando en el mundo laboral. Como el otro día, estabamos en una mesa comiendo 5 o 6 personas y llega uno para contar un secreto. Cuando termina dice "y esto que no salga de esta habitación". Ay alma de cántaro...Que no ,que no, que aveces uno tiene la impresión de que los/las protagonistas de las series vienen de los institutos de ficción, esos en los que se pasaban todo un episodio sufriendo en tensión porque uno de la pandilla se había copiado en un examen.
Estoy deseoso de ver la segunda temporada, pero ni haciéndole palmas corre más la mulita. Seguro que Grace ya estará bragada, no se le ocurrirá decirle a otro médico, delante de la familia del paciente, que se le ha roto un guante durante la operación. Será otra Grey, en cada temporada...Sé que un día iré a Estados Unidos, a Newark, donde mi bisabuelo estuvo picando carbón como un animal durante 40 años para que su mujer y su madre pudieran aguantar, durante y después de la Guerra Civil, para que pudiera estudiar mi madre y todos sus hermanos. Iré a allí, buscaré su nombre ,porque tiene que estar en algún lado, porque se lo deben, como a tanta gente que se dejó la piel y la salud en aquella tierra. Luego cogeré un avión para Roselynd, que es donde rodaron Doctor en Alaska, allí está el Brick, la pintada con el alce....A 40 kilómetros de Seattle...
"¿Por qué tropezamos siempre con la misma piedra?...Porque uno se siente bien cuando deja de hacerlo" (Meredith Grey)




Elena dijo
Bueno..en ocasiones "Anatamoia de Gray" parede demasiado "El hospital del amor" pero por lo general sus capítulos son resultones si te molan las series de relaciones. Por cierto que los dos últimos capítulos de la priemra temporada son bastante buenos y con mucho ritmo.
Lo que menos me convence de la serie es la propia Meredith, creo que la actriz es bastante, bastante inexpresiva.
pd: Cualquier cosa es mejor de "Los Serrano",una temporada me obligaron a verla y me parecía que cada capítulo era una repetición del capítulo anterior y así en un bucle infinito.
27 Enero 2007 | 08:58 PM