APUNTES SOBRE LA DISTRIBUCIÓN CINEMATOGRÁFICA
No hay cosa mas rara que las personas cuando nos aburrimos, hace unos 10 años un funcionario del Ministerio de Hacienda británico se dedicó a una labor faraónica para responder a una pregunta, que aunque gilipollas, a todos alguna vez se nos ha pasado por la cabeza ¿Cuántas películas se han hecho?, con una error mas que comprensible, le salieron, hasta esa fecha, unas 232.000, y eso que el cine es una arte joven, como ya a hecho lo mas difícil no me extraña que dentro de unos años el mismo tío pesado nos sorprenda con el dato mas actualizados.
A la cabeza ¿Estados Unidos o la India? Los dos producen películas como churros y no hay personas en el mundo que vean más el cine que los indios, unas películas horrorosas que solo les gustan a ellos y que tratan de leyendas y dramones. Y es que actualmente, menos en Australia y en la mencionada India, el cine pierde espectadores, cosa que no les preocupa mucho a las distribuidoras. Hoy en día las recaudaciones de taquilla suponen de una tercera a un 40% de los beneficios. Pero es ese factor romántico que todavía existe, hace que la película que triunfe en el cine es aquella que arrasa luego en video o televisión. Esa inmensa mayoría selecta, que se emocionó delante de la pantalla, es la que luego compra el DVD, presiona a los de la pandilla o a la pareja cuando van a alquilar una película, o son los que las recomiendan a aquellos que no les gusta el cine porque no se puede zapear, en fin, son los o las que agarran el mando a distancia y no los sueltan ni muertos, haciendo que Pretty Woman sea una de las películas más vistas en la televisión.
Un factor romántico podría ser, el que ha hecho que en estos últimos años, grandes empresas multimedias vinculadas a sectores de la electrónica como Internet, la radio, operadores por cable y demás tecnologías hayan adquirido muchos de los grandes estudios y productoras del Hollywood clásico. Así Warner se ha incluido en el grupo mediático de Tedd Turner, Columbia dentro de Sony, la Fox al grupo Murdoch, o la Universal en Vivendi-Canal Plus. Parece como si los nuevos ricos que han adquirido sus fortunas gracias a todo aquello que contribuyó a la caída en picado del cine, adquirieran las viejas productoras como un Roll-Royce a añadir a sus grandiosas posesiones. La realidad es que en cierta forma se pretende volver al sistema de estudios que se cargó las leyes antimonopolio, cuando un mismo grupo controlaba la producción ,exhibición y distribución, procesos estos dos últimos ,que como se ha dicho, dan mayores beneficios pero de una manera más lenta y que solo se pueden amortizar si una misma empresa, como son los actuales conglomerados audiovisuales, controla todo el proceso.
Las demás cinematografías, o sea las no estadounidenses, van a la deriva, son meros espectadores de este proceso. Como he dicho antes, el perfecto funcionamiento de la maquinaria comercial de películas incluye también la expansión y el control no solo de la distribución en los Estados Unidos sino en el resto del mundo, esto da lugar a que copen los mercados de todos los países (excepto en la India) y no es que hagan desconocida la cinematografía local (que a veces ocurre) sino que hace desconocida la del resto. Dos factores propician esto. Por un lado, para obtener beneficios en poco tiempo y aprovechar el golpe publicitario del estreno en la posterior difusión en video, televisión y demás, es necesario hacerlo en poco tiempo, en muchas salas y que sean pocas películas, bajo esta lógica, el resto deben ser desplazadas, o sea se dejan pocos huecos para películas nacionales. El segundo factor es mucho más cabrón y determinante, y es que las distribuidoras exigen a los dueños de los cines la compra por lotes, así, si este quiere adquirir un película comercial de éxito, debe de comprar además otras de mala calidad o no ,pero por supuesto americanas, es entonces cuando el exhibidor se convierte en el verdugo de las películas nacionales y todas aquellas no norteamericanas, teniendo que proyectar las películas que ha comprado de relleno, para intentar recuperar lo que ha pagado. Pero existe un tercer factor y lo he dejado para el final, porque éste es un regalo que se la hace a las distribuidoras y las españolas las number one: el doblaje. Si tu haces una película de habla no inglesa y la estrenas en Estados Unidos, ellos no la van a doblar, le van a poner subtítulos, ¿Me queréis decir a mí que éxito puede tener?. Entiendo que a nadie le guste leer cuando va al cine, pero también comprendo que a los actores no les gusten que les doblen, porque la actuación no solo consta de presencia, si sustituyes la voz de una actriz o un actor ,en ocasiones, te estás cargando gran parte de su trabajo. Hace unos meses, en el viaje que hice a Polonia, me pareció muy curiosa la manera que tienen de doblar las películas: se mantiene la versión original, pero a los diálogos se superpone una voz en off con un tono monótono y lineal que va traduciendo todo lo que se dice. Por supuesto a los polacos les encantaría doblar las películas, pero le sale más caro.
Nosotros, no lo pensamos dos veces y nos tenemos como los mejores dobladores del mundo, aunque los alemanes, que no quieren oír en el cine más que su idioma, dicen que no, que los mejores son ellos. Comprendo, desde luego, que gusta ver las películas dobladas (no soy un fanático de esos que solo concibe la visión de películas en versión original, y menos últimamente), pero ver desde chicos películas en nuestro idioma ,ha sido una ayuda estupenda para que seamos de los países que peor hablemos inglés de Europa y desde luego, como he dicho antes, le estamos haciendo un regalo a las distribuidoras americanas que ellas no nos hacen a nosotros.
Dentro del contexto descrito, la situación europea es, por todos los esfuerzos (que en apariencia o no) se hayan hecho, desastrosa . Las cifras dan ganas de llorar, sin llegar a casos extremos como el de Portugal que solo produce 10 películas al año, las películas europeas solo ocupan entre el 20 o 30% de sus propios cines, y sólo un 10% se exhibe fuera. No vale, como por ejemplo en Francia, que se imponga una cuota de exhibición, aquí seguimos sin saber nada del cine galo (y si nos viene algo es lo peor, como Asterix y Obelix).
Luego hay cinematografías que se hacen conocidas por oleadas y sobre todo en festivales. Ocurrió hace años con la cinematografía china, pasando algo parecido a España durante la época de Franco ,osease películas aclamadas fuera del país (casos como Sorgo rojo o Adiós a mi concubina), pero prohibidas dentro. En España podemos citar el caso de Viridiana del Buñuel que ganó la Palma de Oro en Cannes ,pero que aquí fue prohibida e incluso le costó el puesto al director de la Academia de cine de entonces, que aconsejado por no se sabe quién, que ahora se estará riendo, subió a recoger el premio todo orgulloso. Un proceso similar esta atravesando el cine iraní y aunque algunas películas no están prohibidas, el sistema de censura férreo que impone este país ,hace que se tenga que recurrir a una simbología y una lírica, que a veces puede conmover y ser preciosista pero que somete al espectador a un esfuerzo impresionante,que aveces merece la pena y otras ,no tanto.
Actualmente, los Norteamericanos producen mucha película de usar y tirar, pero hacen cine mejor que nadie y está más claro que el agua, que tanto lo poco bueno ,como lo mucho malo ,los demás nos lo vamos a tener que tragar, lo queramos o no, a no ser que hagamos como la India. Si ellos lo han conseguido, con los pocos medios que dispone ese país, tanto Sudamérica, Asia y Europa puede crear una infraestructura cinematográfica que ,aunque no tenga todos los medios para competir con ellos, por lo menos que adquiera la fuerza suficiente para que el cine sea de verdad un arte global.


sansar dijo
sí, pero tengo la sensación que con el crecimiento del ancho de banda, la esctructura actual va a recibir un buen revolcón. Este fin de semana he estado viendo en youtube unos episodios de dibujos japos que alguien ha tenido la amabilidad de subtitularlos. Quiero decir que creo que seguirá habiendo una poderosa industria, pero gracias a internet todo ese cine que se sale del circuito va a tener su lugar. Por ejemplo, la peli de tu anterior post. No está en los cines, no la encuentro en el videoclub, pero sí en el emule. Gracias a que alguien, tú, lo comentó en un blog y gracias a que hay gente que a nivel mundial lo comparte, tengo la posibilidad de ver una buena película.
Por cierto, Cinema Paradiso y Whisky. Qué buenas! La primera la compré, la segunda la bajé.
Se me olvidaba, qué curiosa la manera de doblar en Polonia. No creo que me gustara, aunque estoy de acuerdo contigo. Mejor VOSE que doblada.
un saludo.
25 Septiembre 2006 | 10:15 PM