AL SUR DE LA INFANCIA
Una manera de ver que una película es tonta y mala, es que los niños que salen no son niños, son lo que los adultos quieren que sean los niños, con el niño como personaje pasa como cuando los tratamos: no se les puede engañar, ni les podemos mentir ,ni ellos lo pueden hacer con sus gestos ,sus actos, sus expresiones o las miradas. En las películas a veces los niños parece que son un estorbo y a veces se convierten en el centro de todo, hasta convertirse en un agobio, como en las comuniones. En la televisión parece últimamente que existe el lema de “Ponga un niño en su serie”, sus gracias captaran la audiencia de abuelos, padres y niños pequeños que querrán ser como ellos. Cuesta comprender a los niños ,aunque todos lo hayamos sido ,porque requiere mirar muy adentro, antes de que empezaras a ponerte capas y capas de realidad, de apariencia y sabe dios cuantas tonterías mas. También pocos cineastas los han entendido. En España, tuvo que venir Victor Erice en 1973 y hacer El Espíritu de la colmena, para que viéramos un niño de verdad (en este caso una niña, la hoy famosa actriz Ana Torrent) que sintiera, que tuviera un mundo infantil para entender la realidad como todo niño hemos tenido, que intentara trasmitirlo a los adultos, los adultos comprenderlo y que pasara miedo, ese miedo infantil que nos asalta de vez en cuando.
Hasta entonces en el cine español había niños a puñados: Pablito Calvo (el de Marcelino pan y vino), Joselito (ese tío con pinta de macarra que aparece sábado si, sábado no, en programa del Parada) y la malograda Marisol (que tan canutas se las hicieron pasar, que no quiere saber nada de la vida pública), son así los que me vienen a la cabeza. No se como fue vuestra infancia, ni la de los niños de la posguerra, pero me juego el cuello a que no tiene nada que ver con una peli de Joselito o Marisol.
El espíritu de la colmena es considerada una obra maestra, al igual que la segunda película de Victor Erice: El Sur, que dirigió diez años después, y es que estamos ante uno de los casos más raros del cine español, si exceptuamos el de Iván Zulueta. Victor Erice esta considerado como un genio, pero solo dirige cada diez años, así que lleva tres películas: las dos citadas y El Sol de membrillo (1992), que no es una película, es mas un documental sobre la elaboración de un cuadro y el proceso complejo que tienen los artistas para plasmar la realidad. Su último proyecto que iba a ser El embrujo de Sangai, se malogró porque no se entendió con el productor Andrés Vincent Gómez, y al final la dirigió Trueba. Y es que Erice tiene que hacer las cosas a su manera y tiene conflictos siempre con los productores.
Por ejemplo, la que mas me gusta de las tres películas: El Sur, estaba basada en un relato breve de Adelaida García Morales. Erice prepara junto con el crítico del País (Ángel Fernández-Santos) un guión de 350 páginas, cuando llevan rodadas 170 el productor, Elias Querejeta, otro con bastantes huevos y al que no le gusta que le digan lo que tiene que hacer, considera que se ha rodado suficiente, con lo que hay se tiene que sacar una película. A veces, la verdad es que el arte, el cine, es un cachondeo...El Sur, es un ejemplo mas de cómo el azar, las circunstancias rocambolescas, o vete tu a saber que, hacen las Obras Maestras. Resulta que la película es proyectada no se si en San Sebastián o en Cannes y es aclamada por la crítica, hoy en día El Sur es considerada un clásico del cine español, la crítica señala la forma de narrar, como juega con el tiempo, o esos lápsus, ¡Joder como no iban a jugar con el tiempo, si la película se montó con lo que había y no estaba acabada!, bueno, pues eso es lo que reclamaba (y sigue reclamando una y otra vez) su director. Pero es avispado Querejeta, que ve que todo ha salido bien, en declaraciones posteriores dice que paró el rodaje: “Porque lo rodado tenía suficiente estructura y era de por si una narración sólida”, si el lo dice. La realidad es otra...todavía mas descabellada, resulta que El Sur iba a ser una serie de televisión, pero al cambiar el gobierno (ya se sabe, ganó el PSOE, en el 82) cambiaron los mandos en TVE, y por tanto cancelaron los compromisos que tenían con Querejeta. Éste ,ya para echarse flores totalmente sobre su visionaria acción sobre El Sur, dijo que no existía tal compromiso y se agarra una y otra vez a los argumentos antes citados. En fin para que calentarnos la cabeza, El Sur es una buena película, la fotografía de José Luis Alcaine es genial, la interpretaciones de Iciar Bollaín, Omero Antoniutti y el cameo de Rafaela Aparicio son buenísimas, pues ya está.


Never dijo
No he visto "El espíritu de la colmena", me la apunto.
"El sur", una gran película. No tenía ni idea de que esa no fuera la idea original.
Interesante.
Siempre es un placer leerte (aunque no siempre comento).
25 Agosto 2006 | 09:26 PM