TOLKIEN ABOUT (5)
Hollywood ya tentó a Tolkien en vida. La primera vez en 1957, cuando un grupo de productores le mandaron una sinopsis para un posible guión cinematográfico. Después de ver todo el periplo que había llevado la publicación de la obra, mandarle a un perfeccionista semejante algo tan básico como un argumento era de esperar que lo rechazara: la respuesta fue tan larga como el argumento que le habían enviado y en ella el escritor se ensañaba hasta el más mínimo detalle. El proyecto de hacer una película sobre El Señor de los anillos fue abandonado durante mucho tiempo, ni más ni menos que el que transcurrió desde entonces hasta que murió el autor. Posteriormente, la productora United Artist adquirió los derechos de la novela y encargó el proyecto al director John Boorman que les propuso un guión en el que estaban condensados los tres tomos, pero la productora no quedó muy conforme. Y algo del gusanillo de Tolkien le tuvo que quedar al director británico porque a continuación dirigió Excalibur.
En un momento en que las tecnologías digitales no habían tomado al asalto las pantallas, lo más lógico era pensar que el contenido de El señor de los anillos sólo se podía expresar en todo su esplendor en una película animada. Como la novela no es para niños, supongo que Walt Disney no se echó para adelante. Pero si en 1978 un productor llamado Ralph Bakshi, que hizo la película que quien sea de mi generación (ya voy por los 32 tacos) o que ande por ahí, recuerda. El realismo de la película de Bakshi era mayor que el usual en las películas de dibujos animados de aquella época, ya que usó una técnica llamada “rotoscoping” en las que coloreaba actores de carne y hueso, que eran mezclados con la animación. El proyecto ya contemplaba la división de la historia en tres películas, pero el fracaso de crítica y sobre todo de público, hizo que solo se produjera una parte. Pese al batacazo, no se en que programa ,hace muchos años, oí que el equipo estaba contentísimo de su trabajo y que pasaron momentos muy buenos, sobre todo cuando hicieron el casting de posibles elfas, al cual llevaron un montón de tías impresionantes que tenían que desnudarse.

En 1994 el neozelandés Peter Jackson, otro fanático mas de la obra, empieza a considerar seriamente hacer una película del Señor de los anillos. En aquellas fechas los derechos de la novela habían sido recomprados y eran propiedad de la distribuidora Miramax, que volvían a la idea primigenia (supongo que pensando en el batacazo de Bakshi) de condensar todo en una película. Probablemente, si George Lucas no estuviera acariciando por aquellas fechas la idea de resucitar su saga galactica y rodar las 6 partes que le faltaban (ahora ha reconsiderado y solo va a rodar 3) y estrenar una cada año, los ejecutivos de la Miramax no hubieran hecho caso a Jackson que estaba empecinado en hacer tres partes y seguir la estrategia de Lucas. ¿Si George lo va hacer y siempre se forra, por qué no vamos a hacerlo nosotros?. Miramax le dio carta blanca al director y le dijo que fuera buscando inversores. Increíblemente consiguió ,no solo algo que es complícadísimo, como son fondos para una sola película, sino que los consiguió para las tres de golpe. En fin, el reparto supongo que es por todos conocidos y el montón de anécdotas que se han contado al respecto: que si Elijah Word luchó por el papel de Frodo hasta el punto de hacerse una prueba a si mismo, enviando la cinta al director, que si Vigo Mortensen (Argorn) se partió un diente durante una pelea con espadas, pero que continuó la secuencia hasta el final, o que hubo tan buen rollo entre todo el equipo que al final todos se hicieron el mismo tatuaje. No se vosotros, yo he visto las tres películas en el cine, y me han entretenido, pero probablemente cuando las vea en la tele zapearé. En fin, y desde aquí lo digo, tengo el propósito firme de leerme El señor de los anillos y lo más probable es que al terminar, como me ha pasado con el 99,9% de los libros que he leído en mi vida, piense como Tolkien que “De este libro no se puede hacer una película”.


operadoor dijo
Me gustó, sobre todo el comentario final.
Parece de por sí un gran paquete escribir un libro, como para además quererlo ver en cine
1 Julio 2006 | 09:36 PM