EL ÚLTIMO TANGO EN PARÍS (1)
La soledad se convierte en una droga cuando uno esta dentro de ese torbellino que es a veces la vida social, o en algo que apabulla, que aterra cuando no es escogida. Es un veneno que todos, a lo largo de la vida, nos vamos administramos en la dosis justa para no morir, pero de vez en cuando se nos va la mano: nos envenenamos de ascetismo, así estemos rodeados de gente. Nos vemos solos ante todos nuestros problemas, ante los demás o como ocurre en este caso ante el dolor. Esta película es muy especial, atrae, repele, ha sido censurada, atacada, pero sobre todo, creo, que no entendida ,ni por los de izquierdas, que nos creemos muchas veces que tenemos el privilegio de comprender todo porque pregonamos más libertad para el ser humano, ni por los de derechas que nunca han entendido nada.
Nunca he visto una película que describa mejor qué es sentirse solo o sola, algo ,que si nos ponemos a pensar es dificilísimo explicar, complicadísimo de hacer comprender a los demás. La soledad del protagonista ,de Paul, que poco a poco a lo largo de la película, si nos vamos fijando, podemos vislumbrar, como si fuera un acertijo, su vida; “Un tipo inconstante tu patrón” dice el policía a la asistenta: boxeador, actor ,revolucionario en América latina, granjero también. El personaje nos lleva tanto a su terreno ,que como Janne, cada vez queremos saber mas .Al final su biografía se dispara ,nos la cuenta el mismo, nos dice que estuvo en Cuba (¿Durante la Revolución? ¿Después? ¿Participó en ella?, nada sabemos), lo que si podemos leer entre líneas es que Paul es uno de esos izquierdistas americanos que nacieron durante las tres primeras décadas de este pasado siglo (mas izquierdistas que nadie, igual que los pobres de Estados Unidos son los más pobres del mundo porque viven el país de la abundancia) ,izquierdistas que luego serían diezmados por la Caza de brujas. Pero algo me hace sospechar, que la ideología del personaje constituye un pirueta de guión (qué le vamos hacer por ser tan prácticos) el personaje que tendría en mente Bertolucci probablemente sería uno de esos desencantados de Mayo del 68, quizá algún extremista de izquierdas de los que andaban por Europa, en fin un idealista que si no sucumbía como en este caso en los abismos de la vida, se convertirá en los años 90 en ministro de asuntos exteriores, o quizás quien sabe de economía, estamos hartos de ver cosas así. Una vez impuesto Brando por la productora, o al poder contar con él por voluntad propia, tenía que hacer cercana la realidad al ciudadano de Massachuset o Boston, pero esta vez la imposición aunque de forma involuntaria y como tantas veces favorece al personaje y a la película.
Pero otras cosas podemos conocer sin que nos las cuenten. Llega a París como tantos americanos asqueados que salieron echando leches ,lo dijo Paul Bowles “Ser norteamericano es viajar, ya que cualquier norteamericano haría cualquier cosa por su país menos vivir en él”, se largó como Henry Miller, como Hemingway ,como Scott Fritzgerald (que pena que el sistema del que huían los impusiera luego al resto del mundo, hasta el punto de que se podría exclamar que estos autores no sería nada sin los cañones americanos, no es cierto pero que pena). Se casa con Gloria ,que podemos deducir que era una mujer especial, la relación con Paul lo era, de absoluta confianza, “No existen matrimonios así...” llega a decir Paul recordándola... “Nos lo contábamos todo” .Hay una cosa que siempre que veo esta película y que probablemente se les escapó a las mentes calenturientas que fueron a Perpignan, me pregunto: por qué se suicida Gloria, el único que puede responder sería Bertolucci o quizá Marlon Brando-Paul, pero a lo mejor ni ellos siquiera.
Pero esta película nos habla sobre todo de dolor. Hay algo extraño en ese sentimiento. Lo dice muy claramente, casi bromeando, el amigo del protagonista en esa maravillosa película que es El hijo de la novia “Cuando lo que te ha pasado ,es lo peor que te puede pasar, eso te da un poder sobre la vida”. Así, un héroe clásico ,que quizá reniegue de ello, es el ser humano ciego de dolor ,es un estado que permite estar por encima del bien y del mal, que no teme a la muerte porque nada puede ser peor que lo que está sintiendo, un sujeto en fin que se permite todo, incluso tirarse a tumba abierta a las pasiones mas ilógicas, anticonvencionales, destructivas, intensas, excesivas y voraces por poner algunos adjetivos, porque no tiene nada que perder y pese al juego que puede dar un personaje así, no está lo suficientemente explotado. Por muchas razones ,ahora, así, me vienen a la cabeza el impacto que causa al público (la gente no esta preparada para que le desarchiven la cabeza), la dificultad de manejarlo/a y la que pienso que puede ser la principal y es el desgaste emocional, el precio que se tiene que pagar, los restos que tienes que echar para recrear alguien así. He de reconocer que durante mucho tiempo admiré (y quizás sigo admirando) a este tipo de héroes y heroínas, en un mundo lleno de convencionalismos, donde todo el mundo se comporta como se espera de ellos y además te exigen que lo hagas como ellos esperan de ti ,alguien que estuviera por encima de esto ,es mas, que se cagara en todo esto, es de admirar. Y así admiraba en esta película a Paul por su dolor, ese dolor que le hacía llegar a una buhardilla donde no había estado nunca echar un polvo a Janne (Maria Schneider) a la que no había visto en su vida, sin mediar palabra, inventar un mundo, un lugar donde no existieran los nombres, las preguntas, seguir follando una y otra vez, acercarse a la mujer muerta y reprocharle el haberse ido en uno de los monólogos mas sentidos que he visto en una película o visitar al amante de tu mujer y decirle que el jueguecito que se traían ,era al fin y al cabo un pasatiempo de ella porque hablabais a menudo del asunto y terminar diciéndole: “Sinceramente Marcel ,no se lo que Gloria vio en usted...”.Pero todo esto tiene un precio ,la vida de Gloria, la esposa que sin razón aparente se suicida cortándose las venas en una habitación de su hotel (tremenda la escena de la limpiadora y potencial suicida quitando la sangre de la bañera). Podemos pensar el vacío que deja una persona que se ha ido por porque no aguantaba más ,que el afecto, el cariño, el amor que damos alguien que a veces importa mas que nuestra vida no sea suficiente para retenerlo en este mundo, dicen que se siente al principio un tremendo sentimiento de culpabilidad. El amor para calmar el dolor, termina siendo una espada de doble filo: Janne la chica de mundos imaginarios sale destrozada de esta relación. Porque aquí surge otro de los temas de esta película ,que es la utilización de un ser humano a manos de otro, Janne quiere un mundo imaginario pero con nombres, con pasado con futuro, Paul quiere (¿la quiere? Otra curiosa pregunta) a Janne pero sin ese mundo que ya conoce ,que viene de otro mas podrido y asqueroso que le provoca nauseas, alguien tiene que ceder, alguien tiene que ser humillado, degradado, ignorado, utilizado, esta es la consecuencia más atroz. Y es que el placer que supera al dolor, fue cediendo frente a éste, para acabar el dolor convirtiéndose en placer. Irremediablemente, tristemente, como jodidos animales racionales que somos.
En El Último tango en París este trabajo no es del guionista ni del director es únicamente labor de un señor llamado Marlon Brando que quizás sea, esto es muy discutible, el mejor actor de cine de todos los tiempos. Esta idea de que la recreación del personaje se deba únicamente a la interpretación de este actor no es mía, pero esto no quiere decir que no la haga propia, porque estoy absolutamente de acuerdo, en su favor se dice que el guión esta desdibujado y que el sentimiento que se refleja solo es explicable por la apropiación del personaje de la película, podemos concluir que esta es de las pocas ocasiones en que se dirige desde la actuación, por la personalidad de un interprete ,hay poquísimos casos así en el cine (el único que me viene así a la cabeza es el de María Galiana en Solas). En lo que respecta al guión es muy discutible, casi ningún guión refleja los sentimientos que al final transmite una película, es cierto que el guión es muy importante, pero el resultado es otro cantar, ya lo decía Billy Wilder “Si me hice director de cine fue para ver como terminaría aquello que yo había escrito”. Bertolucci se enfrentaba por primera vez con un guión no escrito en italiano, algo que fue ,en palabras del director, muy conveniente, ya que los diálogos estaban formados por frases escuetas ,cosa que el idioma inglés facilitaba. Y es que no se si esto gustará mucho a los británicos, pero según Bertolucci “El italiano para este caso no hubiera valido, ya que es el idioma de la poesía y no para expresar cosas en pocas frases”. Así que todo lo escrito se prestaba a ser presa de la improvisación y la interpretación. Y por suerte en esta película participó el rey en el dominio de ambas cosas, y digo por suerte, porque pese a todo lo dicho, no fue Brando la primera persona en la que pensó Bertolucci para interpretar a Paul, sino que en mente tenía a Jean Louis Trintingnant, el actor francés con el que ya había colaborado en el Inconformista.


Selene dijo
No la he visto, pero probablemente lo haga... Creo que merecerá la pena ;) bsx!!
19 Junio 2006 | 04:47 AM