LA CAZA DE BRUJAS (2)
Lo que de verdad lo pone a prueba un sistema democrático o lo refuerza, es el recuperar el equilibrio después de una amenaza. Tenga esta un origen interno o externo, cualquier peligro (infundado o no) pone de patas arriba a un país, todo el mundo se vuelve histérico, cunden los alarmismos y es en donde de verdad se demuestran los compromisos. Esto que digo es extensible ,no solo a Estados Unidos, sino a todos los países. España, tardó mucho en superar la prueba. Desde que este país empezó a hacer constituciones a principios del siglo XIX: restauraciones (impuestas o autoimpuestas), luchas absurdas por la sucesión , dictaduras o guerras civiles ha impedido que cualquier constitución saliera para delante. Existían tres requisitos que hasta hace poco los españoles no hemos sabido cumplir.
El primero es la desaparición de la sensación de amenaza. Es muy fácil hacer brindis al sol cuando la situación está tranquila. Lo complicado es mantenerse cuando las cosas están difíciles y aquí es donde entra la prudencia, ser paciente y la sangre fría de los gobernantes y con ellos la de los pueblos. Lo que no se puede hacer, por ejemplo, es alentar el alarmismo permanente, la amenaza como por ejemplo está haciendo George Bush respecto al terrorismo, ¿Qué le interesa, que su país esté en permanente estado de sitio para tener carta blanca y hacer lo que le dé la gana?. Siempre hay que desconfiar de un gobernante alarmista sea del signo que sea. Concienciados de que hay que estar agarrados al palo frente a la tempestad, el segundo factor para conseguir el equilibrio de un país, es el compromiso del pueblo por un credo que esté por encima de ideologías y partidos: todos sus ciudadanos deben de estar comprometidos hasta dejarse la piel con los valores de esa democracia, que son, si esta merece la pena ,por ejemplo, la igualdad, la justicia, el respeto, etc. Aunque las cosas estén muy jodidas, esa conciencia colectiva, que tantos quebraderos de cabeza da a los políticos y que tanto desearían dominar, debe ser consciente de que se mantendrán esos principios, por muy dura que sea la situación y sea del calibre que sea la tempestad.

Y un arma que tiene el pueblo para lograrlo esto, es el tercer y último factor indispensable para el equilibrio de una democracia: el uso y acceso a la información. Ésta es el arma, el argumento con el que los pueblos pueden pedir cuentas a quien sobre ellos manda, el conocimiento ,el que te permitan acceder a él, si es que se quiere, es la libertad, si no es posible de la piel para fuera, sin ninguna duda lo es de piel para dentro. Muchas veces nos horrorizamos de los que pasa en otros sitios y no comprendemos porque no actúan: simplemente los que están allí no saben lo que pasa, no les dejan saberlo.
Siempre he desconfiado que todo esto se cumpla. En la vida se repita más de lo que nos gustaría eso de que todo va bien mientras no vaya mal: en las parejas, en la familia ,con los amigos/as las cosas son maravillosas hasta que hay problemas...¿Por qué no va a ser así con algo todavía más complejo que un sistema de gobierno?. La respuesta como colectividad requiere que cada uno de nosotros nos comprometamos tal y como hacemos para buscar las soluciones de los problemas que nos presenta la vida .En definitiva la respuesta, la tenemos que encontrar dentro de cada uno de nosotros y no que nos la den en forma de ideología baratas o vendidas a intereses, credos o recetillas.


Uncultivador dijo
El miedo es el mejor sistema para controlar a la gente.
Un saludo.
22 Mayo 2006 | 07:42 AM