EL CINE INDEPENDIENTE: CULTURA Y CONTRA CULTURA (1)
¿Cuándo se dejar de ser independiente?. Exteriormente, sobre todo en el momento que se gana mucha pasta, pero también cuando se aceptan premios. Fue ésta, una de las primeras razones que expuso Jean-Paul Sartre cuando rechazó el Novel en 1964. A parte de de que dentro de la filosofía existencialista no cabe que, como resultado de una trayectoria vital, se tuviera que recibir una recompensa, la primera de las razones que expresó en una entrevista el filósofo, es que veía que con los premios, la sociedad y concretamente lo que ahora viene a entrar dentro de lo que se llama lo políticamente correcto, venía a decir algo así como “Si, ha sido un chico malo, pero míralo, ya ha cogido su premio y es de los nuestros”. Sartre, que se puede estar de acuerdo o no con su pensamiento y con su trayectoria vital, que tuvo enormes contradicciones, enormes aciertos y grandes desaciertos, rechazó el, en teoría, mayor premio que se puede conceder a un ser humano a nivel internacional. También veía que el Novel estaba fuertemente politizado. Pienso igual que él. Es un galardón dado a gente impresentable, porque vamos, que Kissinger, un tío que durante el tiempo que estuvo al frente de la política exterior estadounidense apoyó a dictaduras como la de Pinochet, tenga el premio Novel de la Paz, es de risa. Y no es un premios, en fin, pero esto ya es más relativo que se haya dado a los mejores. El caso de la literatura es sangrante: ni a Joyce, ni a Kafka, ni a Proust. Si, se lo dieron a Faulkner (norteamericano como no), pero en conjunto se puede decir que el Novel no premió a los grandes renovadores de la literatura del siglo XX. Otro ejemplo increíble es el de Einstein, no lo recibió por su Teoría de la Relatividad, sino por una tontería (comparativamente con lo otro) relacionada con la electricidad, y así podíamos seguir citando gente importantísima, que ni olió el premio.

Pero el Novel no solo es prestigio, es también pasta, pasta gansa, creo que unos 100 millones de pesetas de las de antes, así que puedes dejar tus convicciones a un lado, y coger el dinero y correr, soltar un discursillo que alguien te haya hecho, darle la mano al rey de suecia y salir a disfrutar de tus billetes, cosa que me parece de lo más lógico. Pero Sartre también tenía una respuesta para esto: “La gente me dice que porque no he cogido el dinero, deme a mí el dinero, sino lo quiere, me dicen, lo que ocurre es que ahora la gente compra mis libros porque soy el autor que ha rechazado el Novel, si lo acepto gano dinero, si lo rechazo lo sigo ganando, con cualquier opción gano dinero”. Lo que dijo el filósofo lamentándose es una realidad como un puño, y se puede poner como contestación a la pregunta inicial, haga lo que se haga siempre se va uno a vender: siempre se gana pasta. Creo que las preguntas cuando no tienen salida están mal planteadas, así que no debemos preguntarnos cuándo alguien se vende, porque cuando vendes algo ya has sido comprado. Pero es que no es malo venderse, hasta el jodido tuétano si se puede, ser pura mercancía, ese es el mal concepto que se tiene en el mundo del arte (en el cine por suerte menos), hay que venderse pero se tiene que hacer bien: el debate de si hay que hacerlo o no confunde la importancia de esto. Desde aquí, revindico el arte mercantil, es un producto, y para venderlo hay que hacerlo bueno y huyo como de la peste de las cosas subvencionadas y solo aptas para grupúsculos selectos y pajilleros/as mentales. Pero además, si es que cuando alguien se vende puede terminar en manos de minorías, los gustos del publico son bidirecionales y no sabe ni dios que quiere la gente o que querrá. La películas mudas que antes llenaban cines hoy son carne de minoría y lo que hoy es un taquillazo mañana no se acuerda nadie de que existe. El tiempo, como siempre pone a cada cosa en su lugar.

