TOLKIEN ABOUT (1)

En 1928 J R.R. Tokien (John Ronald Ruel Tokien) ,profesor en la prestigiosa universidad de Oxford, estaba corrigiendo exámenes (cosa que odiaba), cuando de pronto se encontró con la página en blanco de un alumno, algo que siempre me han dicho que es nefasto y que cabrea sobre manera a los profesores. Pero Tolkien en vez de mosquearse, se puso un momento a pensar y se fijó en el agujero que había en la alfombra. Sin saber porque escribió “En un agujero en la tierra vivía un hobbit”. Ni siquiera sabía lo que era un hobbit ,ni cómo le llegó la definición a la cabeza. Probablemente, Tolkien ,filólogo como era, tenía un baile de palabras en su mente, y el cerebro, que muchas veces trabaja por su cuenta, las juntó sin explicación: palabras como rabbit (conejo en inglés), hob (o hobbe, que es un payaso de la mitología celta) se han barajado como precursoras de este vocablo, lo que no hay duda, es que hobbit, como tantas que se le ocurrirían después, es una palabra inventada por Tolkien. Lejos de quedarse ahí, y cargarse al alumno, le empezó a dar vueltas a la frase y sobre todo a hacerse preguntas de cómo serían los seres a los que había puesto nombre. La contestación a todas ellas fue un cuento que se convirtió en todo un éxito: El Hobbit. Pero éste no fue el principio de todo. Los hobbit eran unos seres imaginarios, pero tenían que vivir también en un mundo distinto al que conocemos: La Tierra Media. Y ésta ya estaba en la mente de Tolkien y sobre el papel desde hacía algo de más tiempo. Se trataba de un conjunto de relatos, mapas y personajes, que luego se recogieron bajo el nombre del Silmarillion y que fue la carta de navegación del Señor de los Anillos.
Probablemente cualquiera que se haya visto impresionado por las tres películas basadas en la monumental obra de Tolkien y no se haya leído ninguno de sus libros, se verán increpados por las auténticas hordas de fanáticos de este autor, y les dirán que solo han visto la superficie de un mundo imaginario y muchas veces inabarcable que incluso se escapa a la mente de aquél que la ideó. Yo, que como la secretaria de Tokien cuando se presentó ante él, no he leído El Señor de los Anillos (soy incapaz de la pasar de la historia de Tom Bombadil), creo que esto es perdonable, o por lo menos Tolkien perdonó a su secretaria, cuando le dijo que estaba tan harta de oír hablar de él y sus libros que había decidido no leerlos. Más le jodía al autor que la gente considerara sus obras alegóricas (reflejos simbólicos de la realidad) y por tanto que fueran reinterpretados hasta la saciedad, que es lo que se ve en infinidad de páginas de Internet de presuntos admiradores, que además se dedican a capulleces como hablar entre ellos en elfo y cosas por el estilo.
Así que siempre me ha interesado ,más que los mundos en sí, el intentar desentrañar, aunque se que es imposible, qué lleva a los seres humanos a conseguir evadirse sólo con la imaginación. Porque el mundo de la Tierra Media ,que es el lugar imaginario donde se desarrolla El Señor de los Anillos, sólo lo podía haber creado Tolkien, porque vivía permanentemente allí y respiraba y pensaba en ella desde que se levantaba hasta que se iba a dormir: se pasó casi treinta años de su vida haciendo su cartografía, inventando sus lenguajes, los seres, las leyendas e incluso su literatura. Existe un relato de Borges, en el que un hombre que quiere crear el Quijote, decidió que para ello tenía que vivir toda la vida de Cervantes y leer todo lo que había leído éste, creo que la empresa no terminaba bien, porque además quería escribir el libro palabra por palabra. Si nos atenemos a esta historia, quien quisiera escribir El Señor de los Anillos tenía que dedicarse a la tarea muy sacrificada de toda una vida de ser un profundo estudioso de las lenguas europeas y de la historia y mitología de los países nórdicos, para tener una gran base a partir de la cual dejar libre la imaginación. Pero tenía también que sufrir ,bajar al mundo real y restregarse por el barro, la muerte y los pedazos de muchos de tus amigos, porque eso es lo que vivió Tolkien en la Primera Guerra Mundial cuando estuvo en el frente. Al autor se le pedía con frecuencia, quizás intentando acercar su mundo irreal al nuestro, que estableciera un correspondencia entre los países y su Tierra Media, a algo que, a priori podría molestarle, respondía con gusto: Por supuesto La Comarca, el lugar donde viven los Hobbits era Inglaterra, Rhûn era Oriente, China, Japón, Harad se correspondía con África y los países cálidos, solo se desvió un poco cuando situó en medio del Atlántico a Numenor .Pero el morbo estaba en la tierra de Sauron donde habitaba el mal. “¿Y Mordor, donde esta Mordor?”,preguntaban una y otra vez los curiosos. “Más o menos por Europa, en los Balcanes”, respondía Tolkien y es que su imaginación no olvidaba que el origen de los horrores que había visto en vida también había comenzado allí, en Sarajevo. Interpretaciones posteriores, no obstante, sitúan a Mordor en la Alemania nazi o el la Rusia Stalinista ,ya que Tolkien sentía pavor tanto por el régimen comunista como por los nazis.


operadoor dijo
Muy interesante ver esto diluído. Intenté leer a Talkien y me costó trabajo avanzar dos páginas
Gracias
12 Febrero 2006 | 09:57 PM