LO QUE DE SI PUEDE DAR UN CAFÉ (2)
Tendría que llevarme una grabadora cada vez que voy a la cafetería los sábados a desayunar, en serio, igual que dice Lorelai Gilmore que le gustaría hacer cada vez que va a una cena a casa de sus padres ( me encanta esa serie). No se porque últimamente coincido en sitios públicos con personas que le encanta oírse pero subiendo el tono de voz. Ayer en un chino cenando con mis padre, mi hermana y su novio, un tipo no paraba de contar chistes y anécdotas de chinos y de llamar cada dos por tres al camarero, que lo escuchaba y respondía a sus preguntas, con esa pena, misericordia ,educación y aguante hasta lo inaudito del pueblo chino que les permite soportar y sufrir por desgracia una de las peores dictaduras actuales. Esa mañana llegó un panadero que manotazo va y manotazo viene contaba a voz en grito que se había pasado toda la noche en vela haciendo poyas de pan para una despedida de soltera. Un tipo calvo ,con bigote de unos cuarentaipico años decía cada vez más alto “Y como son buenas clientas y había pedido muchas les regale unas cuantas y les hice unas especiales”. “Jo tío cada vez haces más” decía el camarero. El hombre se estaba especializando y parece que le iba bien, el asunto tenía moya.
A lo mejor sus clientas eran las que vi esa noche con prepucio-antenas hinchándose de chupitos sacados de una coctelera que de tapón tenía...ya saben. ¿Qué saturación ,no? , a mi cada vez me parecen menos originales ellas, pero también ellos. Porque en el mismo bar había un tipo que tenía incrustado un enorme pene hinchable (probablemente el novio) y al que sus compañeros mandaban continuamente a por cubatas. Uno de los colegas de la pandilla hizo el chiste fácil “tíos vámonos a otro pub que aquí hay mucho rabo”.

Es mañana mientras el panadero hablaba, estaba hojeando una biografía de Sade que había cogido de la biblioteca, para documentarme y tal sobre eso que estoy escribiendo en este blog sobre Buñuel y el Marqués, también tenía cerca una semblanza de Billy Wilder que iba alternando. Y pensé que me había equivocado de profesión, que no tenía que haber hecho una carrera técnica, para estar todo el jodido día haciendo planos ,midiendo fincas y estar tirado en el campo, para cobrar la mínima expresión del convenio, mientras la empresa completa el sueldo con un necesario dinero negro sin el que sería imposible mantenerme, que el otro día le decía a una amiga de cachondeo, que yo, que me creo que llevo una vida honrada, no estaré viviendo indirectamente a costa de cualquier tráfico o chanchullo. En fin, pensé mientras hojeaba la trayectoria vital de Sade ,si no era mejor montar uno horno, y ya que no me como una rosca últimamente, proporcionar placer a esa muchacha a punto de casarse y sus amigas con mi saber hacer como artesano de la harina...tenía hasta pensado el nombre del negocio Pene´s and Company, desperté, el panadero se había ido. Cambié de lectura: Samuel Goldwyn, le pregunta a Billy Wilder “¿En qué esta usted trabajando actualmente” y éste le responde: “En mi autobiografía”, a lo que contesta Goldwyn: “¿Y de qué trata?”, me eché a reír, ataqué al café, pero fui incapaz de probar la tostada...


Meritatón dijo
Aunque lo más importante de tu artículo no sea lo que te voy a comentar, te diré que a mi también me encanta esa serie "las chicas Gilmore" y tengo una duda que no se si tú sabrás responderla. No se si sabrás que Rori desaparecio en la vida real, y el caso es que no se si a aparecido, ¿sabes algo?.
Me gusta esa serie porque a parte de estar locas que me parece graciosisimo, he aprendido cosas de Rori Gilmore como su pasión por los libros y los estudios (y eso que dicen que no se aprende nada de la televisión jaja, sólo hay que saber que canal poner nada más).
Bueno espero que sepas algo.
11 Febrero 2006 | 02:02 PM