La Coctelera

Meditorráneo

11 Diciembre 2005

LUIS BUÑUEL: SURREALISMO Y REALIDAD (1)

Buñuel siempre dijo que su cine es el resultado de las dos cosas que más le han influido: La Religión y el Surrealismo y no es nada raro, porque en realidad la religión tiene bastante de surrealista, y el surrealismo se convirtió ,para los que lo adoptaban, en una religión seguida a rajatabla. Para explicar que es el surrealismo he mirado en libros muy especializados (el de literatura de COU y tal) y por ahí flotan nombres como los de Bretón, Eluard, Aragón, Max Ernest, Man Ray... y me dejo un montón porque de Francia se extendió al resto del mundo y a todas las expresiones artísticas. Es bastante difícil saber que es, definirlo, porque el Surrealismo es precisamente aquello inexplicable que hace explicable algunas cosas que nos pasan. En cierta manera podríamos reducir todo el arte del siglo XX a surrealismo, pero éste tiene un periodo bien definido, incluso un origen que es el famoso Manifiesto Surrealista de Bretón. Pero como todo lo que creemos haber inventado en el pasado siglo, siempre ha existido, solo que se le dio un nombre y por supuesto siempre existirá. Ya André Bretón dijo que el acto surrealista puro era salir a la calle y disparar sin sentido, por desgracia no tenemos mas que encender la tele un día cualquiera, para ver como un ciudadano, niño incluido, de Kansas u Ohio cometen actos surrealistas puros con total naturalidad. El surrealismo pretende liberar al ser humano en dos ámbitos, en primer lugar, mediante la expresión del subconsciente, liberarlo de las ataduras que supone la auto represión que se impone debido a su educación ,la sociedad que le rodea o las normas morales a las que está sometido, de ahí viene el “Prohibido prohibir” , que no existan normas, que no exista sentido para la sociedad ,por otro lado quiere liberarlo de la opresión de la sociedad burguesa (aunque todos los surrealistas eran unos pequeños burgueses), una de las herramientas era el escándalo, toda obra tenía que ser antiburguesa. Estéticamente había que conquistar otra vida que se hallaba agazapada en el subconsciente: el superrealismo. Y de la religión que podemos decir, que es todo lo contrario, niega toda posibilidad de buscar respuestas por ti mismo y te obliga a aceptar otras ya concebidas en algunos casos como dogmas indiscutibles, y de dogmas estaba llena la religión católica de principios de siglo en la que se educó Buñuel, la religión se presenta en su cine como si fuera una antigua novia de la que no quisiera saber nada pero de la que está hablando todo el día, aparecen símbolos, perversiones, reflexiones e interpretaciones sobre los evangelios (que ya se sabe que no son absolutos), alusiones a fiestas religiosas...

No se puede entender como la gente llegó al Surrealismo sino nos ponemos en la situación de los supervivientes de ese matadero llamado La Primera Guerra Mundial, que desde el principio fue una locura: todos fueron contra todos por un mecanismo de alianzas absurdo cuya mecha fue encendida por un asesinato, que a ninguno de los que participaron les iba ni les venía, la esperanza de vida en las trincheras era de meses y un cañón podía descuartizar a un ser humano, así todos los soldados vivieron entre el barro y los pedazos de sus compañeros, los mandos no les importaba enviar a una muerte segura a todo un batallón al ponerlo delante de una ametralladora, y todos los Estados Mayores se habían acostumbrado a unas cifras de bajas de decenas de miles de hombres (muchas veces las cifras eran mayores). Y todo para nada, se había vivido en el infierno y nadie sabía porque. Si no existía nada más absurdo que el orden mundial que había conducido al horror, porque no aplicar el absurdo para conseguir la libertad individual, se preguntaron los surrealistas. Por otra parte, todos pensaron que si por cualquier tontería todo se podía ir al carajo, porque no disfrutar de la vida, no romper el corsé (en el más amplio sentido de la palabra) de una sociedad que casi les había llevado al precipicio. Tuvo que ser divertidísimo vivir en los años 20 ,hasta que el famoso crack lo jodió todo y empezó la cuenta atrás de la peor guerra que iba a sufrir el ser humano.

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Xavier Sans Ezquerra

Xavier Sans Ezquerra dijo

En el surrealismo de Luís Buñuel tuvo que ver muchísimo el delirum tremens como consecuéncia de las cogorzas que se agarraba, era alcoholico, por la mañana ya se servía un buñueloni,- negroni de ginebra-; como Federico Fellini rendía culto al sueño, solo que en el caso de Buñuel eran angustiosas pesadillas y en el maestro de Rimini eran mas festivas, una mezcla de circo y de burdel.

El presunto surrealismo de Salvador Dalí no son mas que criaturadas de un hombre-niño, ¿quien de niño no ha dibujado una polla ergida y eyaculando o un coño excitado?; otros, -como Buñuel-, eran burgueses que rendían culto a la anarquía, se enfrentaban a lo establecido, al poder a la religión. Dalí era un fascista y Buñuel era muy contradictorio con sus obsesiones con la religión católica, -planos que parecen postales religiosas-, y con las armas de fuego, -símbolo de poder fálico-.

10 Marzo 2010 | 06:00 PM

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