HELLO!! NORMA JEANE (3)
La maternidad le importaba a la madre de Marilyn menos que un tanga a una monja de clausura. A sus dos hijos anteriores apenas los había criado y con la nueva hija no iba a hacer una excepción. Pero si pensaba dejar el cuidado de la niña a su abuela iba lista. Ésta estaba ya como una regadera, diciendo que iba a matar a todo el mundo, sus ojos verdes, antaño preciosos, echan las chispas típicas de la locura, y la boca la tiene desencajada. Gladys le entrega su hija a un matrimonio de fanáticos religiosos para que se la cuiden y se quita a Marilyn de en medio, con ellos vivirá la niña prácticamente hasta los 7 años. En ese tiempo la abuela ha muerto, igual que su marido pegando chillidos en el manicomio, la futura actriz sólo la vio una vez antes de morir y tuvieron que quitársela a la fuerza porque estuvo a punto de estrangularla. Tampoco vio Marilyn a su madre por aquella época y posteriormente, habrían de sacarle con sacacorchos los recuerdos que sobre ella tenía cuando era niña, tampoco había nada de cine, porque los fanáticos de sus padres adoptivos tienen prohibido que los niños vean películas. Éstos están deseando quitarse a la pobre Marilyn de encima, no la quieren y para ellos sólo es una fuente de problemas morales, Gladys se presentaba a menudo vestida de manera provocativa y llena de maquillaje para ocultar las palizas que le pegaban sus novios ocasionales. De cómo tuvo que ser la vida con esta pareja ,lo pone de manifiesto el hecho de que Marilyn, cuando dejó de vivir con ellos, solamente siente no poder volver a jugar con unos conejitos que tenía el matrimonio y un perro llamado Tippi. Este ultimo será el detonante de que Marilyn abandone el hogar de los Bolender, al pobre perillo lo mató un vecino de un tiro porque ladraba mucho, la pobre Marilyn entró en tal crisis que tuvo que venir Gladys, le ayudó a enterrar al animalillo y se la llevó a vivir con ella.
El mundo, en conjunto, a lo largo de la historia y generalmente, no deja a los niños y niñas serlo, o bien viven como adultos, o la infancia es una edad que se enmascara para su embellecimiento y así, encarnar una visión ideal de la humanidad. La niñez solo se vive una vez, y es complicado hacerlo, aunque eso solo lo entendemos después. A Marilyn, no le dejaron ser niña. Desde que empieza a vivir con ella, y hasta que definitivamente deja atrás a su familia y se convierte en una actriz, su madre va a torpedear una y otra vez sus pocas posibilidades de ser feliz o por lo menos de llevar una vida normal. Cuando empieza por primera vez en su vida a convivir con su hija, Gladys ya no esta bien de la cabeza, al principio tiene mucho dinero (incluso se compra un piano, que años después ,una Marilyn ya famosa recuperará) pero enseguida vuelve a pasar estrecheces y deja a su hija al cuidado de terceros. Al final la maldición la atrapa y sufre un ataque de locura, y se la tienen que llevar unos enfermeros en camilla. La niña ya es consciente de que algo terrible ataca a los miembros de su familia y huyendo de esta maldición no quiere ni estar con su madre ni verla.
Nadie se puede ocupar de Marilyn, pero tiene, como ocurrirá en pocas ocasiones a lo largo de su niñez, un golpe de suerte, un matrimonio quiere adoptarla pero la madre ,que sale en uno de sus momentos cuerdos del sanatorio, le arma tal escándalo a la pareja que esta se acojonan y no quieren cargar con una niña que tiene una madre así. Exteriormente, Marilyn vuelve a tener suerte , aunque relativamente como luego se verá, cuando ,al no atreverse el anterior matrimonio a echarse adelante, recomiendan tomar la decisión a una pareja amiga, los Carroll ,estos tienen a una persona realquilada, un tal señor Kimmel, que siempre esta jugando con la niña y es muy amable con ella. Un día la invita a la habitación y Marilyn sufrió la primera agresión sexual de su vida, no fue violada pero la obligó a practicar sexo oral. El muy pedazo de hijo de puta, además, le dio unos centavos a la niña para que no se lo dijera a nadie. La chiquilla incumplió su promesa y se lo dijo a los Carroll que en vez de darle un palizón al tal Kimmel y ,si sobrevivía, después denunciarlo para que se pudriera en la cárcel, se echaron las manos a la cabeza: “¡El señor Kimmel con lo decente que es!”, no se les ocurrió otra cosa al perfecto matrimonio Carroll para que la niña superara el trauma, que enviar a Marilyn a un orfanato. Los abusos que la actriz sufrió durante su infancia es uno de los capítulos más espeluznantes de su vida, y fueron la causa de muchos de sus temores y miedos, pero también afectaron a la manera en que Marilyn afrontó la sexualidad a lo largo de su vida. Era tal el impacto que estos hechos produjeron en su vida, que, como muchas personas que han sufrido este tipo de abusos, solo pudo hablar de ellos ya adulta, en contadas ocasiones y con personas de mucha confianza. Concretamente durante el episodio en la casa de los Carroll, Marilyn sufrió un shock que nunca superó y que a menudo ,según sus palabras, le afloraba.

