La Coctelera

Meditorráneo

3 Diciembre 2005

OTROS MUNDOS QUE ESTÁN EN ESTE: JAMES BARRIE

Era se una vez un niño llamado James Barrie , que nació en una cabaña en un remoto pueblo de Escocia, era el séptimo de ocho hermanos que sobrevivieron. Durante los seis primeros años de su vida fue un niño normal, no se esperaba de él otra cosa, ya adulto, sería un periodista y dramaturgo cínico sagaz y exitoso. ¿Pero, para qué ser excepcional, cuando nadie espera que lo seas?. Durante la infancia de Barrie, el centro de atención de su casa era su hermano David, en él tenía puesta sus padres y sobre todo su madre todas las ambiciones. Hay una película, tremenda, de Arturo Ripstein, en la que ocurre algo parecido, una madre es capaz de sacrificar a sus otros hijos, convirtiéndolos en carne de cañón para que triunfe el que ella cree mejor dotado. En el caso del hogar de Barrie todos los recursos se iban a destinar a que David fuera con una beca a la universidad de Edimburgo (la capital de Escocia). Pero cuando éste tenía 14 años murió en un accidente mientras estaba patinando. La madre enfermó y al principio se negó a comer y hablar, durante un año estuvo en cama.

Durante los siguientes meses Barrie entraba en la habitación de su madre intentando consolarla. Un día, al llegar la madre preguntó “¿Eres tú?” pero James, aunque muy pequeño, sabía que no se refería a él, sino a su hermano muerto “No, no es él, sólo soy yo”. Entonces ocurrió algo extraño y que afectaría a toda la vida del autor de Peter Pan. Tanto deseo tenía de ocupar el lugar de su hermano muerto, que quiso sustituirle, para que pareciera que no se había ido. Si antes había sido sacrificado ahora era él el que se sacrificaba a sí mismo. Sería alguien famoso, un niño famoso, prometedor e imaginativo: se negaría a crecer. Volcó todas sus energías en ser su hermano David justo el día el que murió. Pero lo curioso es que el aparejado al paralelismo psicológico se asoció un extraño fenómeno físico: Barrie tuvo toda su vida un aspecto aniñado, no medía más de un metro sesenta y cinco y su voz era aflautada, en muchas fotos parece un niño con bigote postizo. Inmaduro sexualmente, enamoradizo durante toda su vida, las malas lenguas dicen que jamás tocó a su mujer, una actriz de su compañía. Es una pasada, uno siempre esta oyendo que lo psicológico lo condiciona todo y que incluso si te encuentras destrozado anímicamente para colmo eres un imán de cánceres y demás. Pero, ¿Puede ser que el deseo de ser siempre un niño diera lugar como han señalado muchos médicos a que James Barry tuviera una insuficiencia glandular (de esas que hoy se corrigen con inyecciones) que le impidiera madurar físicamente?. ¿Si se desea se puede ser Peter Pan?. Desde luego el niño David/Barrie desde el punto de vista intelectual, puso todo su esfuerzo y se graduó, como siempre quiso su madre en la Universidad de Edimburgo en 1883, convirtiéndose en periodista y ensayista de éxito, a los ventitantos años se trasladó a Londres y empezó a publicar relatos e historias de ficción sobre los pueblos de Escocia. Peter Pan tardaría un poco en llegar, fue en 1897 y ocurrió igual que con Alicia en el País de las maravillas, Barrie conoció a unos niños y empezó a contarles historias, y en una de esas charlas improvisadas nació el personaje. Con el tiempo, el escritor se convirtió en un pesado y estaba todos los días en casa de la familia de los chavales, a la madre le caía bien pero el padre Arthur Davis, un abogado de éxito, no lo soportaba. La verdad es que ver a un tío de 45 años todos los días en tu casa jugando con tus hijos, yo personalmente no lo veo bien, lo siento mucho, aunque sea el hombre más inocente del mundo. El caso es que en 1906 todavía estaba Barrie dándole la tabarra a los Davis, pero al padre se le había diagnosticado cáncer y muere un año después. El autor de Peter Pan ,que por entonces era un hombre rico y con éxito, se volcó en la familia, pero los niños fueron creciendo poco a poco y empezaron a ver las bromas de Barrie embarazosas y aguantar poco su presencia en la casa, lo consideraban un tipo patético y Barrie lo sabía por las actitudes que tenían hacia él. Respondiera ante ellas o no, o se las tuviera en cuenta, el cargaba con todas las facturas y los estudios en Oxford y Eton (la situación era realmente extraña).En 1910 murió la madre y durante la Segunda Guerra Mundial uno de los hijos cae en Francia y el otro queda inválido. La estrella de Barrie poco a poco decae y apenas puede escribir con su mano derecha. Con la izquierda consigue realizar quizás su obra más siniestra y desconocida, una versión sombría de Peter Pan, Mary Rose, basada en leyendas escocesas en las cuales las personas eran transportadas a tierras de hadas durante años y volvían sin recordar donde habían estado. Más que en Peter Pan ,en su última obra aparecen todos los fracasos de Barrie como niño y como adulto: su mujer con la que no había tenido hijos, su madre que nunca pudo olvidar a su hermano David y se volvió infantil después de su muerte y por último un Barrie patético, fantasmal, atemporal y ridiculizado por los niños con los que jugó y que para él ahora son odiosos.

 

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siouxie

siouxie dijo

He llegado casualmente a tu blog, Davichof, buscando información sobre james barry. Ya ves, las cosas que tienen los buscadores de internet :). Me ha gustado mucho lo que has escrito y agradezco la información que das. Y si no tienes inconveniente, volveré a visitar tu blog. El mío está a tu disposición.
Gracias otra vez .
Siouxie.

20 Febrero 2006 | 06:30 PM

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