Categoría: CHORRADAS
25 Julio 2009
Mi vida escrita son muchas vidas, la real es sólo una, pero las escritas se amontonan, son como brotes que uno va podando, y al final, sólo dejas aquel que crees que va a salir mejor. A veces la realidad, con mal tiempo, con una helada, petrifica la yema para siempre, otras, un exceso de sol, de radiación, la quema. La mayoría de las veces me quedo con las ganas, en realidad la sensación, de dejar todos los brotes a su libre albedrío, que crezca el mejor, el más adaptado. Que como en la vida, al final quede algo de fruto
En las distancias largas imperan los cánones, pero en las cortas, ay, impera la piel, los recuerdos, el deseo y el cariño, para una mano que acaricia, sólo existe la epidermis y lo que la hace estremecerse, sentir, es aquello cuya existencia percibe que late más profundo.
No hay norte ni sur, en los ejes que hay que construir en los recuerdos para unir lugares a sentimientos, pero no es difícil ir llevando con el dedo, en la imaginación un camino. Pensar en donde estuvimos sin mirar alrededor y quedarse allí, a mi por lo menos, me hace irreal la existencia que trato de fabricar todos los días. Pero estuvo bien mientras duró el revindicar como único nacionalismo, el de los lugares que te hacen sentir.
Dicen que las gentes del desierto se orientan por el olor de la tierra, escarban, la huelen, y ese aroma les dice en qué lugar se encuentran, y hacia lugar se ha de ir. Una constelación de esencias oculta bajo la superficie de un mar de arena que son norte y sur tanto de día como en la noche. Lo escucho entre trompicones y saltos dentro de un Land Rover Santana que discurre por un camino labrado por inundaciones, viento y salitre. Solo se ven camellos muertos y cuervos a lo lejos. Se murieron de hambre, de hambre extrema arrastrada de días, quizás de meses.
Con el tiempo (mas bien sería mejor decir con la edad) creo y más bien siento, que el enamoramiento se hace poco a poco, se crea. Que no es ese chupinazo que todo el mundo intenta describir y que tan idealizado va rodando por el mundo. Creo en el enamoramiento que se hace despacito, de pequeñas cosas, que sientes que crece y sin querer ha pegado un estirón. Y cada día pienso mas que el otro es falso. No es una mentira porque me he pasado media vida sintiéndolo, y cuando, en cada momento me creía que lo tenía todo, me he perdido muchas cosas. Porque era ese pequeño enamoramiento, el que intento describiros el que andaba necesitando.
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24 Diciembre 2007
13 Enero 2007
Un cartel en Varsovia...

Media hora esperando que abriera la cola...la verdad es que me gusta más así...

Llegada a la cima de la montaña más alta de Polonia. Ella ya había llegado hace rato...

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21 Octubre 2006
¿Eres un tío guay?, leo otra vez la pregunta y no me la creo. Dentro de los cada vez más excéntricos cuestionarios de selección ,en la facultad de Econonómicas de la universidad de Oxford, esta era una de las pregunta estrella, esa con la que, tras profundos estudios psico-sociales, quieren descolocar a más bragado de los candidatos. La noticia la leí esta mañana en un periódico local, ocupaba casi tanto como la denuncia de corrupción del titular, de verdad, cada día me encanta más la globalización de lo municipal.
El caso es que a mi me hicieron esa pregunta en una entrevista una vez. Era una de esas de poli bueno y poli malo. Había dos tipos, uno encorbatado y trajeado hasta la médula, el otro vestía más sencillo. ¿Cómo has tardado tanto en terminar? Don elegante me estaba masacrando a preguntas, con un currículum delante ,que ni siquiera miró, empezó a tirárseme al cuello casi desde que entré. Yo no se vosotros, pero eso de que en las entrevistas de trabajo no hay que mentir me ha parecido siempre una falacia. Es verdad que en lo básico y en el tema de los idiomas hay que ceñirse a la realidad, pero en lo demás hay que embaucar como un bellaco. Durante la carrera estuve trabajando meses puntuales, pero para aquella entrevista alterné estudios y curro. Eso era mejor que decirle: ¿A ti que hostia te importa lo que haya tardado?.
Con ese quid pro quo se estaba desarrollando aquella tortura, cuando el poli bueno, que no había intervenido hasta entonces, salió de su crisálida y me soltó “¿Pero tu eres un tío guay?”. ¿Qué es un tío guay?, me acordé de ese maravilloso libro de Lázaro Carreter, “El dardo en la palabra”, que recuperaba una serie de artículo de este erudito sobre el uso del lenguaje cotidiano, se quejaba, entre otras cosas, de la desvirtuación actual de la lengua española, que empleáramos anglicismo cuando hay formas mucho más bonitas y sencillas de expresar las cosas en nuestro idioma sin recurrir a otros países y sobre todo a palabras sacadas de jergas. Toda la vida diciendo que esto o lo otro era guay, y en aquellos momentos me daban ganas de preguntarle a Mr. Spilaine que si lo que realmente quería saber era si soy buena gente. Nervioso como estaba le respondí “Pues si, soy un tío guay, si no me echo flores yo quien me las va a echar” (según los manuales del buen entrevistado ,este tipo de respuestas son las que no se deben dar nunca). El caso es que mi interlocutor ya no habló más en toda la entrevista.
Mientras salía de allí desconcertado, y planteándome desde todos los puntos ético, social, psicológico y sociológico, que podía ser guay. Justo iba a pasar a la entrevista un compañero de estudios ,nos deseamos mutua suerte y antes de entrar se puso a hablar con el poli bueno. Charla informal y para adentro.
Unos días después me encontré a este chaval, le habían dado el trabajo. “Conocía a uno de los entrevistadores, es un colega de mi primo, un día se vino a su casa y estuvimos fumándonos unos porrillos los tres y luego pillamos un colocón de espanto”. Por fin tenía delante de mí un tío guay. El caso es que había rechazado el trabajo, por lo que se ve el curro no era tan…estupendo.
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6 Agosto 2006
Hay una serie de constantes que se cumplen en todos los bares. La primera: que el camarero tenga una foto con el futbolista Michel, no se como ese hombre ha podido recorrer toda la geografía española haciéndose fotos con todo quisque que tenga un bar ,una tasca, cafetería y encima le de tiempo a comentar (penosa y subjetivamente por cierto) los partidos de la siempre complaciente y amiguista cadena estatal. Y digo yo, que ahora que es director deportivo del Real Madrid, ¿cómo le va a sacar tiempo para escaparse a un bar de Logroño y hacerse una foto con el mesonero? Creo que más que Labordeta debería ser Michel el que hiciera "Un país en la mochila".
La constante numero dos es que a las ocho de la mañana, a esa hora en que uno esta limpiando legañas delante del café, a esa hora ya hay un tipo que se ha levantado ,se ha aseado (bueno eso es relativo) y ha roto la hucha y esta echando euros como un desesperado a la máquina de las frutas. Es horrible pero la banda sonora de este país por las mañanas en las cafeterías es el correr de las manzanas, las peras, los bonus y demás.
Constante tres, un tipo que está mirando a un objeto inanimado insistentemente, sin aparentemente ninguna razón. Me explico, entra una tia impresionante, los más descarados miran. Pero como el tipo en cuestión no se atreve se dedica a mirar ese objeto inerte, sea servilletero con espejos, bandejas o plástico reflexivo que refleja a la mujer, y ahí lo tienes mirando al servilletero como si coger algo para limpiarse la boca fuera algo digno de una profunda meditación.
En el bar donde voy muchas veces a desayunar, cuyo nombre también ha costado años de pensamiento profundo y le ha llamado "Casa Paco". Al camarero se le añade una cuarta constante: es un gafe integral. Es cosa que comente algo para que al día siguiente le pase, el pobretico tiene muy mala suerte. Una mañana llego y le estaba comentando a la clientela que había puesto la alarma: al día siguiente le robaron. Le echaron ácido al mecanismo, le provocaron un corto circuíto, y no es que se llevaran gran cosa, pero los daños y reparaciones le constaron un huevo y la yema del otro.
Otra mañana llego y Paco esta presumiendo delante de la clientela que a él no lo van a pillar con lo de los puntos, que le va a echar barro a la matrícula de la moto,y así no lo pillan. Era viernes, ese fin de semana entró el carnet por punto y a Paco le quitaron cuatro de cuajo. Lo pillaron a 150 km/h en la autovía en coche, ya no puede cometer una infracción (ni la más mínima) so pena de perder el carnet.
Delante del zumo y la tostada, esta la tele encendida. Por lo que se ve han detenido a Julian Muñoz, y claro el asunto es de tal vital importancia que los jefes de los programas del corazon deseosos de información de primera mano han lanzado a la calle a sus aguerridos reporteros para que recaben, las respuestas de la preocupada opinión pública. Sale una mujer exculpando a la Pantoja de todo: "Ella no tiene nada que ver, ella esta enamorá, él, él ,es un sinvergüenza y encima de todo lo que ha robao, se ha declarao disolvente". Toma tela marinera...disolvente, es lo que había que echar en Marbella, pero a saco. Menos mal, que para mi salud mental, solo veo Mujeres desesperadas, House y Anatomía de Grace, las dos primeras ya me las han quitado y las tres las ponen el mismo día, que listos son en la tele, de verdad.
Estaba terminando de oír lo del disolvente cuando un tipo cuenta un chiste y ya me parto. Creo que hasta ahora no he puesto ningún chiste en el blog, pero este me hizo mucha gracia:
Esto es aquelll, que va un tipo en el coche y lo para la beremérita. "Alto a la guardia civil". Total que le planta el cacharro para soplar, y el tío que da positivo. "Mire usted que yo no he bebido nada, que esto debe de estar escacharrao, que yo esta noche no he bebido nada". El guardia civil, con más pacienciencia que otra cosa, ya había una cola del copón. Le vuelve a dar el cacharro para soplar, y otra vez positivo. Entonces se baja el conductor del coche, y le dice al guardia civil, "Mire usted, yo la única explicación que le encuentro a esto es que ,como trabajo en un circo, como hago números de estos de fuego, tengo que beber alcohol para lanzar llamas, si quiere le hago una demostración".
Total que el tipo saca, todos los cachivaches y sepone a hacer malabarismos, a lanzar fuego, a hacer acrobacias.
Y unos que estan allí a lo lejos en la cola viendolo todo, el conductor le comenta al otro :"Niño, desde que ha entrado el carnet por punto, cada vez te piden más cosas en las pruebas de alcoholemia"......
Si ,ya se que los chistes escritos no tienen tanta gracia...
En fin, termino con una foto, que ustedes me diran, no se que mente malévola la ha seleccionado entre todas, para publicarla en la revista YO DONA, ¿Nos estará mandando la prensa mensajes subliminales sobre lo que se cuece en la casa real?. Soy malo, de verdad, muy malo.
servido por davichof
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10 Junio 2006

Creo que en algún post por ahí conté como estaba el clero. Decía algo así, que al no ir a misa nadie (ni Dios) y que haya en este país ese convencimiento tan absurdo y arraigado de que no se está casado si no es delante de un altar (en ese sentido los servicios de propaganda y concienciación del señor Radzinger funcionan de puta madre).Pues los cléricos no se encuentran con abundantes parroquianos nada más que en comuniones, bautizos y sobre todo en bodas (a las que van hasta los irrecuperables). Ante tan elevada audiencia (cuando se volverán a ver en otra) es del común que se salten su habitual recorrido por los salmos y cansina liturgia, provocando esto, no pocas y aveces desafortunadas anécdotas.
No soy el más adecuado para hablar de sermones diáconos. Me aburren, si tengo que conocer cosas de la religión, prefiero buscar solo. Ya dijo Sartre que "Se puede pasar de la fe al ateismo, pero una vez que se ha dado el paso ya dificilmente se vuelve a la fe, siempre queda la sospecha". A mi manera (cada uno/a tendrá la suya) prefiero ser un ser humano de fe, buscando mis propias respuestas a aceptar las que me vengan dadas. Pero bueno, estamos todos de acuerdo que estas celebraciones son más sociales o convencionales que otra cosa ,más que nada compromisos.

Me contaba mi hermana de una celebración en Ciudad Real, en la que por una vez no habían seguido la tradición y se habían casado en la ciudad donde era oriundo el novio. Eso le provocó al cura un desajuste, y durante la boda empezó a recordar la infancia de ella, y a evocar los momentos en los que asistió a catequesis con el. Allí estaba el novio y la novia mirándose el uno al otro con cara de pasmo. El caso es que continuó el rito, todo bien, hasta que el cura cierra el libro y pide ,para sorpresa ya de todos, que la novia y el novio intercambien sus zapatos. La desposada dice que nanai, "Yo no veía nada más que a Inés todo el rato delante del altar moviendo el moño para un lado y para otro" contaba mi hermana. El cura dice que porque se niega. Y la novia ,en sus trece, que no, y que no. Al final el párroco empieza, en mitad de la boda, a contar su viaje a Japón y lo que le sorprendió que allí los contrayentes intercambian sus zapatos y dan una vuelta al templo como señal de unión, y que aquello le pareció muy bonito. Pero Inés dice que no, que su futuro marido nada más empezar su vida marital no se va a poner unos tacones y se va a dar un paseito por la iglesia saludando a su familia con gestos orientales. Total después de muchas vueltas y el desconcierto general, el cura cierra la boda, y mi hermana me asegura que fue cierto al cien por cien, con una bendición: "Calzaros los unos a los otros". Allí cada uno pensó lo que quiso, pero el descojone fue general.

En fin espero que haya otro concilio Vaticano III como el que promovió ese maravilloso Papa llamado Juan XXIII, quien sabe, lo mismo se imponen las tesis de este cura de Ciudad Real y las bodas, sino un poco más divertidas, si serán por lo menos distintas.
servido por davichof
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11 Febrero 2006
Tendría que llevarme una grabadora cada vez que voy a la cafetería los sábados a desayunar, en serio, igual que dice Lorelai Gilmore que le gustaría hacer cada vez que va a una cena a casa de sus padres ( me encanta esa serie). No se porque últimamente coincido en sitios públicos con personas que le encanta oírse pero subiendo el tono de voz. Ayer en un chino cenando con mis padre, mi hermana y su novio, un tipo no paraba de contar chistes y anécdotas de chinos y de llamar cada dos por tres al camarero, que lo escuchaba y respondía a sus preguntas, con esa pena, misericordia ,educación y aguante hasta lo inaudito del pueblo chino que les permite soportar y sufrir por desgracia una de las peores dictaduras actuales. Esa mañana llegó un panadero que manotazo va y manotazo viene contaba a voz en grito que se había pasado toda la noche en vela haciendo poyas de pan para una despedida de soltera. Un tipo calvo ,con bigote de unos cuarentaipico años decía cada vez más alto “Y como son buenas clientas y había pedido muchas les regale unas cuantas y les hice unas especiales”. “Jo tío cada vez haces más” decía el camarero. El hombre se estaba especializando y parece que le iba bien, el asunto tenía moya.
A lo mejor sus clientas eran las que vi esa noche con prepucio-antenas hinchándose de chupitos sacados de una coctelera que de tapón tenía...ya saben. ¿Qué saturación ,no? , a mi cada vez me parecen menos originales ellas, pero también ellos. Porque en el mismo bar había un tipo que tenía incrustado un enorme pene hinchable (probablemente el novio) y al que sus compañeros mandaban continuamente a por cubatas. Uno de los colegas de la pandilla hizo el chiste fácil “tíos vámonos a otro pub que aquí hay mucho rabo”.

Es mañana mientras el panadero hablaba, estaba hojeando una biografía de Sade que había cogido de la biblioteca, para documentarme y tal sobre eso que estoy escribiendo en este blog sobre Buñuel y el Marqués, también tenía cerca una semblanza de Billy Wilder que iba alternando. Y pensé que me había equivocado de profesión, que no tenía que haber hecho una carrera técnica, para estar todo el jodido día haciendo planos ,midiendo fincas y estar tirado en el campo, para cobrar la mínima expresión del convenio, mientras la empresa completa el sueldo con un necesario dinero negro sin el que sería imposible mantenerme, que el otro día le decía a una amiga de cachondeo, que yo, que me creo que llevo una vida honrada, no estaré viviendo indirectamente a costa de cualquier tráfico o chanchullo. En fin, pensé mientras hojeaba la trayectoria vital de Sade ,si no era mejor montar uno horno, y ya que no me como una rosca últimamente, proporcionar placer a esa muchacha a punto de casarse y sus amigas con mi saber hacer como artesano de la harina...tenía hasta pensado el nombre del negocio Pene´s and Company, desperté, el panadero se había ido. Cambié de lectura: Samuel Goldwyn, le pregunta a Billy Wilder “¿En qué esta usted trabajando actualmente” y éste le responde: “En mi autobiografía”, a lo que contesta Goldwyn: “¿Y de qué trata?”, me eché a reír, ataqué al café, pero fui incapaz de probar la tostada...
servido por davichof
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23 Diciembre 2005
Este año pasa la navidad y casi no me entero, si no fuera porque se ha puesto (¿más que nunca o me lo imagino yo?) de moda colgar simulacros de suicidias en las terrazas vestidos con los colores del logotipo de la Cocacola.
Ven acá pacá le dije a Lucas cuando me pagaba el "dinero negro" de la extradinaria (porque hasta los chicos malos comparten sus ganancias en la navidad) y ahí si que empezó el Crismas.
Normalmente, me gusta gastarme la parte no declarada de mi sueldo en cosicas ilegales, pero eso es lo que tiene la Navidad que hay que lavarlo comprando regalos. "Por eso y mas, me cago en la navidad, puta navidad" de Sociedad Alcoholica iba tarareando mientras compraba. La verdad es que como rey Baltasar (todavía me dura el moreno del verano, eso es lo que tiene estar todo el día en el campo), me he portado.
La fiesta de empresa, fue más divertida de lo que esperaba, aunque el final me recorté en la bebida porque la policía tenía rodeado el pueblo como si de una epidemia se tratara. Pero en eso estoy totalmente a favor de las autoridades, el coche y el alcohol me parece lo más peligroso del mundo.
A proposito de los controles, me contaron el otro día una anécdota (no se si es chiste ,se lo inventaron, o como siempre, se cuenta como propio algo que le ha sucedido a otro): Resulta que iban tres en un coche, chispados como cabras (bueno el conductor no mucho, pero lo suficiente para dar) y a esto que a lo lejos, mira tu por donde, ven a la guardia civil con su poquito de control. El del tricornio, ve un coche a cierta distancia y parado provocando una cola del copón, se acerca y se encuentra a los tres: conductor, y acompañantes en el asiento de atras. El madero ,que ve que aumenta la hilera, pregunta: "¿Y el conductor de este coche?", "No se", tiene la sangre fría de decir el que pilotaba el carro "Lo llevaba mi primo y se ha ido a mear, y aquí nos ha dejado, el muy cabrón", el guardia esta nervioso por la cola y por el volumen de los claxon, le dice al que ha hablado, "Pues conduce tu y saca el coche de aquí, que esto es una locura". Y con todo el morro, dice el conductor: "mire que yo no puedo conducir que he bebido". Al final se juntó que el guardia era enrollado, la cola y que el otro no iba muy chispado y el guripa insistió para que se montara en el asiento del piloto y salieran de allí echando leches. Los cabrones se libraron de soplar.
En fin, ahí os dejo esto para esta navidad, como anécdota solo.
servido por davichof
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