La Coctelera

Meditorráneo

Categoría: AMARCORD: RECUERDOS DE INFANCIA

25 Julio 2009

SOLO PEQUEÑAS NOTAS

 

Mi vida escrita son muchas vidas, la real es sólo una, pero las escritas se amontonan, son como brotes que uno va podando, y al final, sólo dejas aquel que crees que va a salir mejor. A veces la realidad, con mal tiempo, con una helada, petrifica la yema para siempre, otras, un exceso de sol, de radiación, la quema. La mayoría de las veces me quedo con las ganas, en realidad la sensación, de dejar todos los brotes a su libre albedrío, que crezca el mejor, el más adaptado. Que como en la vida, al final quede algo de fruto

 

En las distancias largas imperan los cánones, pero en las cortas, ay, impera la piel, los recuerdos, el deseo y el cariño, para una mano que acaricia, sólo existe la epidermis y lo que la hace estremecerse, sentir, es aquello cuya existencia percibe que late más profundo.

 

No hay norte ni sur, en los ejes que hay que construir en los recuerdos para unir lugares a sentimientos, pero no es difícil ir llevando con el dedo, en la imaginación un camino. Pensar en donde estuvimos sin mirar alrededor y quedarse allí, a mi por lo menos, me hace irreal la existencia que trato de fabricar todos los días. Pero estuvo bien mientras duró el revindicar como único nacionalismo, el de los lugares que te hacen sentir.

 

Dicen que las gentes del desierto se orientan por el olor de la tierra,  escarban, la huelen, y ese aroma les dice en qué lugar se encuentran, y hacia lugar se ha de ir. Una constelación de esencias oculta bajo la superficie de un mar de arena que son norte y sur tanto de día como en la noche. Lo escucho entre trompicones y saltos dentro de un Land Rover Santana que discurre por un camino labrado por inundaciones, viento y salitre. Solo se ven camellos muertos y cuervos a lo lejos. Se murieron de hambre, de hambre extrema arrastrada de días, quizás de meses.

 

Con el tiempo (mas bien sería mejor decir con la edad) creo y más bien siento, que el enamoramiento se hace poco a poco, se crea. Que no es ese chupinazo que todo el mundo intenta describir y que tan idealizado va rodando por el mundo. Creo en el enamoramiento que se hace despacito, de pequeñas cosas, que sientes que crece y sin querer ha pegado un estirón. Y cada día pienso mas que el otro es falso. No es una mentira porque me he pasado media vida sintiéndolo, y cuando, en cada momento me creía que lo tenía todo, me he perdido muchas cosas. Porque era ese pequeño enamoramiento, el que intento describiros el que andaba necesitando.

Tags: sahara, notas, vida

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24 Diciembre 2007

UNA DE VIDEOS PARA DESEAR FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO...

Ahí va el primero:

El segundo

Y no podía faltar este...

....Se que a esta última canción le pegan las imágenes como a un cura dos pistolas, pero en fin, Los Soprano...Ellos son así.

Tags: musica

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21 Agosto 2007

CORRE, CORRE, CORRE....

Uno se sabe imperfecto, pero a veces las aristas de su ser te hunden, cual mano invisible, te ahogan una y otra vez en una pila de realidad asfixiante. Nadar entre la posibilidad, corriente de 10.000 almas, para que el azar te escoja y te moldee por dentro como el culo es una putada. ¿El azar?, hasta la eventualidad es menos cabrona que las industrias farmacéuticas, que tras muchos lloros, penas y dolor por fin se dignaron a retirar unas pastillas que durante muchos años los médicos recetaban benevolentemente entre las embarazas. Corre, corre…que la muerte te va a pillar y cuidado con tropezar, evitar, apartar los azares que te pone delante la vida, ya que chocan unos con otros, se anulan, se desplazan, manteniendo ese extraño equilibrio que nadie entiende y del que existir es que sales vivo. “No se porque ese día empecé aponer termómetros por el final, no se lo podría explicar”, dijo la enfermera con la extraña expresión que deja la perplejidad. Y siendo el tercero por la cola me encontró aquella mujer asfixiándome, si hubiera hecho su rutina diaria sólo encontraría un cuerpo inerte, sin vida, que tuvo que pedir a gritos callados la salvación, hasta que aquella mujer los “oyó”.

Llevo casi 20 años pelándome en la misma peluquería. El padre que me cortaba sereno y callado, ha dejado la responsabilidad de mis melenas en manos de su hijo con el que ahora hablo de deportes de alto riesgo, bicicleta, senderismo, le cuento mis batallas y él me cuenta las suyas. Un día se sienta un viejo, tranquilo, pausado. Me reconoció en seguida, me preguntó por mi familia. Era ya mayor y salió expresamente el padre, que ya pela poco, para cortarle el pelo. Cuando se fue, les conté que ese hombre me había salvado la vida. Que fue el médico que se impuso, que reconoció mi dolencia a tiempo, cuando unas horas quizás unos días significaba vivir o morir. Éste hombre junto con el ginecólogo que atendió a mi madre se aplicaron sobre el criterio de todos los médicos, se pelearon con ellos y al final decidieron que debía ser operado en Madrid. Si me hubieran operado en 1974 en Almería hoy no estaría escribiendo esto. El niño tenía Tresia de esófago (una malformación que hacía que el tubo de la comida fuera directamente al pulmón) sólo en La Paz había alguna posibilidad.

Muchas veces digo que renací en Madrid. La operación duró unas tres horas o quizás más y mi convalecencia estaba bien resguardada, unas plantas mas arriba o mas abajo, el general Francisco Franco Bahamonte, que llevaba muerto varios meses ya, se hundía entre tubos y maquinas que trataban de prolongarle una vida artificial. En el mismo cubículo existencial de aquel hospital de La Paz yo me salvaba, mientras el tirano moría lenta y calculadamente a la par que sus acólitos trataban de dejarlo todo “atado y bien atado”. Sobreviví, ellos fracasaron, hubo suerte para todos. Allí entraba y salía el Marqués de Villaverde (alias braguetazoman) a visitar a su suegro ¿Con cámara de fotos incluida entre los regalos? Je,je, je, quien sabe….Mis pobres padres, desde escaso tiempo que se tomaban y que le dejaba su decaído ánimo, asistían atónitos al desfile de autoridades carcas, desgastadas que intentaban sacar leña, arañar favores de última hora, de aquel que, como cantaría Silvio Rodríguez, convierte, cuando le toca, la lluvia en cristal.

Si este año Irlanda no se hubiera cruzado por medio, ya hubiera ido a Madrid, para mi, junto con Granada es un peregrinaje obligatorio casi todos los años. Pero hasta las cinco primaveras, esta ciudad, era oscura, fría, revisiones, malos recuerdo, no se porque siempre la evoco en un eterno invierno, quizás también no hay mal que por bien no venga, muchos recuerdos de mi infancia están ligados a mis primos (“Los primos de Madrid”), y quizás me haya criado más con ellos, les tenga más aprecio, que a muchos primos cercanos de aquí. Por supuesto ,luego vinieron muchos “Madriles”, de juerga, culturales, de tapeo, de risas….

Con la serenidad que da el tiempo, cuesta vislumbrar lo duro que tuvo que ser aquella experiencia para mis padres, unos chavales de ventipocos años, que veían como su primer hijo estuvo a punto de escapársele. Si se le pregunta por ello casi lo cuentan como una anécdota, quizás una manera como cualquier otra de ir quemando, a lo largo de los años, lo que tuvo que ser el sufrimiento de aquellos días.

Hace un tiempo,me pasó una cosa curiosa. Andaba por la calle y se me acercó una muchacha. La conocía porque vivía por mi barrio, así que no me sorprendió que me saludara. Me dijo que quería que viera a su hijo. Sabía la experiencia que os he relatado mejor que yo y terminó diciendo que a su niño le habían operado de lo mismo y quería que lo viera. Lo habían intervenido hacía unos meses, ya en Almería (desde el 74 los medios sanitarios habían avanzado una barbaridad en la capital) y aunque se encontraba estupendamente la madre me hablaba con preocupación. “Míreme- le dije -un poco bromeando- “¿Cree que las cosas no van a salir bien?, después de (no recuerdo que edad tenía entonces)…vivito y más sano que una manzana”….El niño se llamaba David. No sé porque me ví a mismo, como si una máquina del tiempo me hubiera llevado hacia atrás. Recordé la frase que el médico le dijo a mi madre después de que el peligro hubiera pasado: “Nosotros hemos hecho nuestro trabajo, pero que sepa que si su hijo está vivo, es que quería vivir por encima de todas las cosas”, es una frase que me repito a menudo, y con ella en mente miraba al pequeño David y pensaba “Tu también, cabroncete, también querías estar aquí por encima de todas las cosas, los dos le hemos pegado un buen corte de manga al destino”.

Cuando me hicieron la foto que publico en este post, ya había pasado todo, aunque seguían latentes las revisiones, los médicos, las bajadas de las defensas por los medicamentos….Pero me gusta, me gusta esta imágen,en fin, ahí la dejo.

Tags: fotos, madrid, almeria

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21 Abril 2007

EL HOMBRE QUE VINO DE AMERICA

Me entere de resfilon pero, como siempre con estos sucesos, me quedo hecho polvo. Un tipo, un Ciudadano cero como los llamo el genio de Sabina, se atrinchero en una Universidad Americana y como si de un videojuego se tratara se cargo a 32 personas. No es la primera vez que esto pasa en un pais donde tranquilamente puedes llegar al supermercado y decir “Me puede dar un kilo de arroz…que mas , que mas .Esta carne es Buena?” “De primera señora” contesta el amable tendero “Pues me la llevo…Ah! y envuelvame ese subfusil que tiene ahi colgado. Es cierto lo que pone en la oferta?” “Por supuesto, algo mas?” “Si, me voy a llevar una caja de balas expansivas” “Buena eleccion señora, el otro dia mi hijo en las practices de tiro, hizo astillas una silueta entera de un solo balazo”.

No es la primera vez que esto pasa en Estados Unidos, ya digo. En la memoria de todos estan los famosos hechos del Instituto Columbine. Tampoco es la peor matanza de este tipo, ni tampoco solo ocurre en USA. En 1996, en Australia un tipo equipado con un arma automatica llego a un centro turistico y mato a casi el doble de personas que este ultimo killer. Creo que el director de cine Todd Solondz hizo una peli al respecto (ponia los pelos de punta la sola recreacion de los hechos). Como siempre hemos visto a un George Bush compunjido en television con ese acento tejano que no hay puto dios que lo entienda (en teoria deberia ser facil de comprender porque pronuncia despacio, me temo que porque piensa a la misma velocidad que habla). Probablemente se le olvidara mencionar que el estado en que el y sus amigotes han dejado Irak ha degenerado en una situacion en la que lo sucedido en Estados Unidos es un hecho cotidiano (provocado por unos iluminados que a los ojos del publico son mas basicos y menos sofisticados que un estudiante universitario) pero que todos los dias dejan una reguero de entre 15 y 30 muertos: gente que hace cola para comer, que sale a ganarse la vida, que intenta sobrevivir.. Como siempre soltara el mismo rollo patriotero pero no hara ninguna referencia a que bajo su mandato se revocaron todas las medidas que llevo a cabo Bill Clinton para erradicar el facil acceso a las armas. Aunque tampoco creo que Clinton tuviera mucha fe en sus medidas. Siempre he desconfiado de los democratas norteamericanos que son muy dados a tirar por la via intermedia o a aprobar medidas sociales en las rectas finales de sus presidencias. La Sociedad Nacional del Rifle esta compuesta por un millon de afiliados, son muchos votos en un pais que, como se ha visto en estas ultimas elecciones, unos miles de electores (cuando no un pucherazo tan vergonzoso como el que Jeff Bush le arreglo a su hermanito en Florida) pueden decidir a una presidente. Asi que amigos/as, creo que todo seguira igual.

Aveces me pregunto que clase de virus le inculcan a los norteamericanos, en que caldo se crian para tener esa necesidad de ir permanentemente armados. Mi bisabuelo estuvo en Estados Unidos durante 40 años trabajando como minero. Aunque en su juventud estuvo afiliado a la UGT (empezo a trabajar con 9 años en una mina a principios de siglo) de alli volvio de derechas y con una necesidad permanente de ir acorazado. Lo primero que hizo al llegar a España fue comprarse una pistola. Se la vendio el guarda forestal de mi pueblo, tan cutre eran las cosas entonces que el traficante de armas local, era ese pelota cretino elegido a dedo por el regimen. No era dificil conseguir un arma en la epoca de Franco si tus credenciales como persona de derechas eran demostrables. Supongo que dentro de la logica enfermiza de la dictadura, se veia muy conveniente tener a todos sus simpatizantes y acolitos bien armados en el caso de que la poblacion se levantara pidiendo democracia y libertad.

Mi bisabuelo era un persona de la frontera, un tipo duro. Supongo que ya no existe gente asi, porque eran hijos de su epoca. Persona de extremos, era incapaz de vivir sin un arma, pero tambien formo parte de una de las historias de amor mas increibles de las que he tenido noticia (la que vivio con mi bisabuela). Amo a su mujer mas que a nada en este mundo, a sus nietos, a sus bisnietos (murio cuando yo tenia 7 años y lo llegue a conocer superficialmente, lo recuerdo siempre jugando conmigo, o aguantando con paciencia las bromas que como chiquillo que era le hacia). Pero fuera de aquello, supongo que el mundo solo era hostilidad para el. Al margen de la idiosincrasia de Estados Unidos, le tocaron vivir tiempos dificiles. Entro en Norteamerica a atraves de Cuba, como hoy entran tantos emigrantes en nuestro pais atraves de Marruecos. Necesito trabajar tres años cortando caña en la isla para poder pagarse el pasaje de la“patera” ,tres veces fue rechazado y otras tantas devuelto a la isla, hasta que al final consiguio asentarse en West Virginia y finalmente en Nueva Jersey como minero. Por entonces ya los norteamericanos no queria ese tipo de trabajos duros y peligrosos. A mi bisabuelo le faltaban tres falanges de los dedos, una de ellas se la tuvo que cortar el mismo, porque si no hubiera muerto electrocutado. Por aquella epoca Nueva Jersey era un hormiguero de emigrantes, no solo españoles, sino irlandeses, italianos….Eran tiempos convulsos para la estable Norteamerica: la Ley seca, el Crack del 29…Mi bisabuelo blasfemaba en ingles pero tambien en italiano, tuvo que convivir con ellos, tratarlos, tipos duros y curtidos, aveces autenticos hampones. Supongo que lo raro en ese ambiente era no ir armado.

Como si fuera un elemento radiactivo aquella arma con su sola presencia no fue nada mas que un elemento ponzoñoso dentro de nuestra familia. No protegio de nada y si fue motivo de una profunda escision entre mi abuelo, su hija y sobre todo su yerno. Una historia compleja que a mi me ha costado años reconstruir. El arma permanecio siempre guardada hasta que este hombre murio y lo ultimo que se es que mi padre se la llevo por fin a la Guardia Civil para que la inutilizaran.

Mi padre es cazador, asi que siempre ha habido una escopeta en casa, maldita sea la gracia que me ha hecho siempre que este arma estuviera populando por ahi. Pero aun con esta cercania, quizas el incidente mas escalofriante me ocurrio en una Noche Vieja.Ibamos un grupo de amigos enchaquetados para la ocasion, en un pub, dejamos las chaquetas en un ricon, felices como castañuelas, bailando, ibamos con unas amigas y nos lo estabamos pasando bomba. Cuando fuimos a recoger las chaquetas para irnos, se nos acerca un tipo correctamente vestido“Amigo, esta es mi chaqueta” “Que va” responde uno de los que iba con nosotros. “Claro que es mi chaqueta, mete la mano en el bolsillo” Nuestro amigo obedece y se queda blanco “Si, es tuya” dice como un automata. “El tio llevaba una pistola” nos dice a la salida “Una pedazo de pistola que te cagas”. Que clase de individuo es capaz de salir con un arma? Que pasaria si ese tipo se metiera en una discussion o se peleara con alguien? Aquello me parecio de locos.

“Que es la continua obsesion por guarder, sino la necesidad inagotable”se preguntaba Kahil Gibran en uno de sus poemas cuando hablaba del dar. A veces cuando pienso en este asunto de las armas, en esa paranoia de creerse permanentemente ante un mundo hostil, me pregunto, parafraseando a este gran poeta, si ese afan de blindarse no es sino un miedo, un terror permanente aun mas terrorifico que el que se quiere combatir.

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7 Noviembre 2006

VIAJAR...

Cuenta Manu Leguineche en una entrevista que los viajes que con más cariño recuerda son los de la infancia. Me pareció curioso que, para un tipo que ha estado en medio mundo (incluida la Antártica, ¿alguna vez iré?) ,las experiencia más evocadora son aquellas excursiones que hacía de niño en una España que ya sabemos todos como era en la década de los 50.

Mis padres hicieron algo que hoy a lo mejor es un disparate: Vendieron el piso que tenían , dieron la entrada para el siguiente y el resto del dinero lo gastaron en viajes con sus hijos. Mi padre llevaba desde los 17 años trabajando de maestro y mi madre había pasado toda su niñez y adolescencia en un colegio de monjas. Así que quisieron que a sus hijos no les pasara eso y conocieran España. Por aquella época mis padres estaban viviendo una segunda juventud, todavía permanecía la resaca de la Transición y a diferencia de mis amigos con hijos, que parece que el niño en vez de con un pan, ha venido con la llave de la cárcel, mis progenitores se lanzaron a salir de marcha, echar partidas de poker con los amigos, ir a manifestaciones (a las que me llevaban, creo que en mi vida habré ido a tantas), fumarse sus porritos y otras cosas que ellos sabrán y no me cuentan (una forma de entenderse a veces es también tener secretos), cuando uno las piezas del puzzle de aquellos años, creados en la niñez, y ahora que uno ha vivido algo más, pienso que cuando se les acabó esa juventud se les acabó la relación (para luego juntarse de nuevo en la madurez).

Nos tiramos así casi tres años viajando, en ocasiones eran viajes de un mes entero, en uno de ellos dimos literalmente la vuelta a España: Nos metimos por Valencia llegamos al Pirineo Catalán, pasamos al Aragonés , el Navarro, y llegamos por el por el oeste hasta Covadonga, nos faltó Galicia (que todavía sigue siendo mi asignatura pendiente), bajamos hasta Gibraltar y cruzamos a Ceuta, para volver a casa, total un mes y medio. Y aunque mi hermana y yo éramos muy pequeños, es raro que no evoquemos cuando estamos juntos aquellos viajes, desmenucemos anécdotas, en fin, aburramos a cualquiera si tiene la mala suerte de estar allí cuando alguno de los dos tiramos del hilo de aquellos recuerdos. Nunca en hoteles, la Mary Jower siempre cuenta de cachondeo que sus mejores amigas de la infancia las conoció en los campings, mis padres siempre sabían a donde iban pero no descartaban la aventura, nos pasó de todo: Casi nos lleva una riada en un camping como en Bisecas, estuvimos en pueblos perdidos en los que solo había dos habitantes (y recuerdo que estaban peleados por quien custodiaba la llave de la iglesia, años después, de casualidad me enteré que uno de ellos murió y el otro estaba angustiado, supongo que por primera vez sintió la soledad), me acuerdo de un pastor en el Pirineo que sólo sabía hablar aranés…Encontramos gente de todo tipo, amable y que nos hicieron perrerías, tanto en el norte como en el sur. Tengo más guardado en la memoria, las iglesias de San Clemente de Taull, las calles de Santillana del Mar, los cortados de Ordesa (en donde nos cayó la peor granizada que he visto en mi vida), los Lagos de Covadonga, el Teatro de Mérida (entonces no sabía ni donde estaba, ni su valor, reminiscencia de creer que una máquina del tiempo me había llevado al pasado), las apretadas calles de Ceuta y su puerto….Recuerdo todo ello, mejor que cualquier cosa que hiciera ayer.

Luego han venido muchos viajes, de todo tipo: la aventura de salir con cuatro duros, un coche y los amigotes de siempre hasta donde se llegara (y encima volvíamos con dinero que era lo gracioso), ir con pareja, otras parejas (viajes de alto riesgo), viajes al extranjero, a ciudades reseñadas, excursiones por montañas…Pero quizás como dice Leguineche el viaje que haces en la infancia es distinto a todos porque a la vez que viajas descubres (que no es lo mismo que cuando eres adulto contrastas y te sorprendes) y eso no se olvida nunca.

Tags: viajes

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21 Mayo 2006

DÍAS DE RADIO...(1)

Siempre me ha encantado la radio, mucho más que la televisión, me flipa el hecho ya de que enciendas un aparato y al azar te ponga música, a mí, que desde que entro hasta que salgo de casa me ncanta que mi vida tenga banda sonora.

Me enganché a los programas radiofónicos cuando todavía estaba Antena 3 Radio, disfrutaba sobre todo oyéndola por las noches, acostado y con la luz apagada. Era de los de José María García. Me gusta el fútbol (practicarlo más que verlo), pero hablar de este deporte me aburre, pero el “Butano” era otra cosa, era un fenómeno mediático. La aparente guerra que entabló contra el que era por aquel entonces presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza era un espectáculo. En realidad no podían vivir el uno sin el otro, aunque se criticaban abiertamente (García le decía a Mendoza “Zorro plateado” y este a su vez respondía refiriéndose en las ruedas de prensa al locutor como “un mensajero de la noche”). Siempre pensé, que habían pactado su enfrentamiento, sospechosamente previo a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, Mendoza salía en Antena 3 para que García lo vapuleara públicamente y curiosamente después de aguantar la reprimenda y hacer un mea culpa en el programa ,volvía a salir como presidente, por otra parte los programas de García perdieron mucho cuando Mendoza desapareció de escena.

Lo he hablado con mucha gente, y ninguno nos explicamos como obtenía muchas veces la información Jose María García, algunas veces te preguntabas si no utilizaba micrófonos, escuchas o artilugios por el estilo. La verdad es que echo de menos su programa, aunque ahora no podría oírlo. Hace nada, leí en una entrevista que iba a volver, después de que, en su línea arremetiera contra todos los medios de comunicación y no dejara títere con cabeza, afirmó (este es otro que tiene un ego del tamaño del de Almodóvar) que el panorama informativo actual “le pedía volver” (este no vuelve por perras). Con todos su excesos, aciertos, en fin, con su estilo inconfundible, haber si es verdad.

No se puede evocar Antena 3 por las noches sin hablar de Carlos Pumares. Las nuevas generaciones lo han conocido haciendo el idiota en el programa de Sardá. Sobre todo sus detractores y en menor medida los que siempre pensamos que necesitaba una lección de humildad, seguramente no pudieron encontrar mejor premio que sus intervenciones en Crónicas Marcianas, en donde lo único que hacían era reírse de él (o él de nosotros, si es cierto, como se ha dicho que los invitados del Sardá cobraban entre 1.200 y 1.800 euros -200.000 y 300.000 pesetas- por cada intervención).

Pero antes de eso, Pumares hacía un programa de radio muy “particular” (como él) llamado Polvo de Estrellas. Ante el público se presentaba normalmente como un tipo mal educado, con una paciencia que normalmente rozaba el nivel cero y egocéntrico hasta la médula, en resumen: era un gilipoyas. Así que con ese bagaje personal frente al resto de la humanidad, no se que mente lúcida de Antena 3 radio impuso que ,generalmente en la primera parte del programa, Pumares atendiera al público vía telefónica.

Para más enri, lo que la mayoría de las veces le presentaban los oyentes era un lista de películas para que Pumares diera su opinión. “Pumares buenas noches, haber que le parecen las películas de la siguiente lista…” “Haber…” se oía con voz cansada al otro lado. “En busca del Arca perdida…” “Flojita”, “…Muerte entre las flores…” “Esa esta bien, esa se la han tenido que hacer a los hermanos Cohen” “…E.T.”. Aquí Pumares siempre se detenía, y empezaba una explicación que había repetido tropecientas veces “E.T es el ejemplo que diferencia una buena película de una obra maestra” y contaba que E.T. era una buena película porque le hizo llorar la primera vez pero no las restantes, en cambio con Casa blanca ,que la había visto no se cuantos millones de veces, siempre esperaba que la chica se fuera con Rick (que para alegría de la comunidad homosexual terminó yéndose con Renault). Entonces el oyente seguía con la lista: “Pretty Woman”, “Flojita”, “Una habitación con vistas” “Esa no, que Elena Bonham-Carte es muy peluda” (era muy típico de él ese tipo de comentarios), así hasta que llegaban a una de John Ford “…Y que le parece, ¡Qué verde era mi valle!” “¡Obra maestra!” rompía el silencio de la noche la voz de la radio. Para Pumares John Ford era dios y casi todos los demás directores ,por no decir todos menos tres o cuatro, no valían nada.

Normalmente cuando le hacían contestar a 3 o 4 listados se hartaba y decía en antena que por favor no llamaran para pedirle opinión sobre películas, sino para hablar de cine o lo que fuese (era muy habitual que el programa derivara a temas gastronómicos, se le dedicaron programas enteros a la mejor manera de hacer el arroz con leche, y es que Pumares era un sibaritongo de mucho cuidado). Pues era terminar de decir que no lo llamaran para listados, cuando a renglón seguido la siguiente llamada entraba de esta guisa: “Buenas noches, señor Pumares, tengo aquí una lista…” y el locutor entraba en cólera, se ponía histérico y a veces hasta cortaba la llamada, cosa bastante habitual. Y es que su áspero carácter, su manera de tratar a los oyentes fue algo que más de un/una cachondo/a utilizaron contra él, aportando un ingrediente más al programa. Llamar para cabrear a Pumares se convirtió en un deporte nacional por las noches. El anecdotario radiofónico de este país (desperdigado por Internet) se nutre ampliamente de Polvo de estrellas: Desplantes de Pumares, bromas de oyentes, insultos mutuos, llamadas para decirle a la cara todo lo que se pensaba de él. A veces, terminaba tronando el locutor “Tenemos tu teléfono y sabemos quien eres”.

Hasta aquí la parte según quien lo vea, cutre, fea, desagradable o “distinta” de aquel programa. Porque el resto era genial. Y es que quizás, como he dicho al principio, Polvo de estrellas tenía que haber sido básicamente un programa de cine en el que el oyente se mantuviera al margen. Porque cuando Carlos Pumares dejaba de lado su mala hostia y hablaba de cine, daba gusto oírlo, acompañado de un repertorio musical (no solo relacionado con el cine) que en pocos programas he oido. Con las luces apagadas y con la radio de fondo, se creaba una atmósfera, que siendo la radio un medio tan limitado ,pocas veces se consigue.

A veces hacía monográficos sobre algún tema, como el famoso programa “Del Monolito” dedicado a 2001 Odisea del espacio (película que nunca he conseguido terminar), otras veces el tema era el cine de John Ford, La Caza de brujas (estos días leyendo sobre el asunto en cuestión y al ver “Buenas noches, buena suerte", me he acordado de aquellos programas), especiales sobre los Oscar o sobre el cine de terror.

Poco a poco fui dejando de oírlo sin razón aparente, quizás coincidiendo con la entrada en la universidad, jodida memoria. En ese lapsus desapareció el programa, antes de que cayera Antena 3 Radio con todo el equipo. Creo que la marcha de Jose María García le hizo bastante daño, ya que el programa iba inmediatamente después y se prolongaba hasta casi las 3 de la mañana.

Ya digo, desapareció el programa y la radio que lo contenía y Pumares estuvo unos años perdido hasta que volvió otra vez con un programa idéntico al anterior no se si a la COPE o a Onda Cero, pero no le fue igual, así que se lo quitaron. Otra vez el olvido, hasta que Sardá lo rescato para machacarlo (con su permiso, claro) como se ha dedicado a hacer con todo lo bueno que tenía la radio, tal que si fuera una venganza contra ese maravilloso medio al que le debe todo, lo ridiculizó igual que hizo con el pobre Señor Casamajor.

Tags: radio

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26 Febrero 2006

EL COCO

He de confesar que nunca le he tenido miedo al Coco, mis padres ,muy modernos ellos, nunca lo evocaron. Sabía que estaba ahí, pero para otros, siempre dispuesto a llevarse a la gente que no hacían lo que los adultos querían (jodido cómplice cabrón).

Así que el Coco siempre me pareció simpatico. Y aunque su terror estaba basado en la subjetiva pesadilla que cada uno pudiera crearse, los que nos criamos con Barrio Sésamo, tuvimos la suerte de saber de un ser que le daba forma definida . Ya digo ,jamás fue llamado, pero estaba deseándolo. Si alguien decía "Niño, si no te comes esto viene el Coco", para mis adentros decía: "Que venga, que venga", a la espera de que llegara un un ser azul volando con un casco que no lo querría ni Don Quijote, o vestido de camarero ,andando a trompicones "Hola, señor" y con un plato distinto al que habías pedido. Las comidas hubieran sido muy cachondas con el Coco presente.

El Coco ya aparece en 1445 en unos versos de canciones de Antón de Montoro, pero se ve que su oficio de asustador profesional está ampliamente extendido por el mundo, aunque lógicamente se le llama de otra forma: el Hombre de negro en Italia ,Bau-Bau en Rumanía, o el Bogeyman inglés (¿Humphrey Bogart?, no puede ser). Muchos creen que el Coco viene de Napoleón, ya en su tiempo se le llamó El Ogro, porque iba por los campos de Europa alistando jóvenes (devorándolos) para sus guerras.

Miento, ahora lo recuerdo, sólo una vez le he tenido miedo al Coco. Había terminado de leer un relato de Stephen King llamado precisamente así: "El Coco", el escritor de Maine no es que me apasione, pero en las distancias cortas, en los relatos breves (él o los que escriben para que él luego firme) se portan. Se trataba de un libro de cuentos llamado "Los ojos del gato" (el relato principal, luego lo hicieron película). Terminé de leer, apagué la luz y ví que el armario estaba abierto...sentí el cosquilleo del miedo irracional: "Duermete niño, duermete ya, que si no viene el Coco y te comerá".

Pero el coco existe, y no nos come, sino que nos lo zampamos nosotros. Es habitual verlo en ferias y en Navidad convenientemente troceado y lavado con un chorrillo en los puestos ambulantes. Lo que nos comemos es la semilla del cocotero. Recuerdo de las clases de botánica la explicación de como las palmeras soltaban la robusta fruta perfectamente diseñada para caer al mar y flotar ,aveces durante años, para llegar a una isla paradisíaca y aislada del mundo. Fueron los españoles en sus expediciones, los que la bautizaron, según el "Sumario de la natural y general historia de las Indias" (1562) esta fruta parecía "hacer un coco" (en castellano antiguo, hacer gestos feos, asustar).

Pero nos hicimos mayores. Algunos, los más desafortunados, no solo se libraron del Coco, sino que le hicieron un corte de manga,lo puentearon y se lo montaron con su mujer: la Coca, tremenda parienta. Otros nos comimos el coco,la mayoría de las veces inncesariamente, con muchas de las decisiones que fuimos tomando en la vida.

En fin, para terminar ,igual que Cristina M. Frutos que hizo un estupendo artículo corto dedicado precisamente a nuestro personaje hace unas semanas, me quedo con la disertación que Federico García Lorca se atrevió hacer del Coco en una conferencia de 1928.Invito a quien alguna vez meta miedo a un niño con el Coco, que recuerde estas lineas.

"El Coco forma parte del mundo infantil, lleno de figuras sin dibujar, que se alza entre graciosas fábulas de espíritus caseros que se alientan en algunos rincones".

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4 Febrero 2006

EL "PALOMERO"

Quizás no haya habido variante más complicada del fútbol, que aquella a la que de pequeños jugábamos y ,no se porque llamamos "Reboleda", se jugaba cuando había tanta, tanta gente, que no se podía echar un partido como dios manda. Se trataba de jugar unas 20 o 30 personas y una portería, conforme se iba metiendo gol, se iban saliendo, el último era eliminado. Como los "Inmortales" sólo podía quedar uno, y lo bueno o lo malo es que no siempre era el mejor, sino el más oportunista, el que más suerte tenía: La Reboleda era una auténtica lección de la vida. Un tipo que supiera regatear bien podía quitara a uno dos tres, pero no a 20 energúmenos que se te echaban encima y te pegaban patadas por todos sitios. Las reboledas se jugaban en el tiempo record que duraban los recreos y el patio estaba abarrotado, cuando te llegaba el balón no solo tenías que regatear al que se te echaba encima sino a gente que jubaga al pillapilla, que paseaba por allí o un grupo de chicas saltando a la comba. Normalmente el balón daba mil vueltas y le daban mil patadas y al final alguien la empujaba y metía gol ,sólo se sacaba provecho del caos, y nadie lo hacía mejor que una figura emblemática del futbol de nuestra infancia: "El palomero".

El futbol es tan "complejo" que solo hay una regla que explicar: el fuera de juego. Por suerte esa regla en la calle no existía (y pobre del que se parara a aplicarla), en un mundo donde el arbitro era el lidercillo de la pandilla y la federación de futbol eran los cuatro que más gritaban (bueno en eso era igual que la oficial) y los conflictos se dirimían con dos empujones, el juez de línea estaba missing. "El palomero" era el rey, un tipo que se pegaba a la portería contraría, que jamás lo veías en terreno propio a defender y que aveces se tiraba todo el partido hablando con el portero del equipo contrario hasta que le llegaba el balón en una jugada que se habían trabajado sus compañeros y metía un gol. Era deleznable, pero a la vez necesario y como metía goles, indiscutible. Por desgracias más adelante en la vida y en el trabajo me he encontrado "Palomeros/as" peores que los de aquellos días.

Al final si conseguias pasar varias cribas te encontrabas con un montón de "Palomeros" pegados a la holla, que es como llamábamos a la portería de pequeños, con tres o cuatro de los que mejor jugaban y finalmente el que había empezado de portero, que estaba deseoso de jugar y le había dado los guantes a cualquiera que hubiera sido eliminado. Que yo recuerde, jamás gané una "Reboleda"...

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